La historia de Yuli Gurriel con los San Diego Padres ha llegado a su fin. El veterano pelotero cubano fue designado para asignación el pasado 29 de abril, en una jornada marcada por el regreso del venezolano Luis Arráez a la franquicia californiana. Esta decisión dejó a Gurriel en una situación de incertidumbre, a la espera de una resolución sobre su futuro inmediato en las Grandes Ligas. Finalmente, el 3 de mayo, el equipo anunció a través de sus canales oficiales que Gurriel pasó por el proceso de waivers sin ser reclamado por ningún equipo, por lo que se convirtió oficialmente en agente libre.
Este movimiento implica que Yuli Gurriel tiene ahora la libertad de firmar con cualquier equipo de las Grandes Ligas, incluyendo el mismo San Diego si así lo desearan ambas partes. La figura del waiver es un mecanismo de la MLB que permite a los equipos reorganizar su roster de 40 jugadores. En el caso de jugadores veteranos como Gurriel, que ya acumulan más de cinco años de servicio en las Mayores, el proceso les da la opción de rechazar cualquier asignación a Ligas Menores y, si no son reclamados, elegir la agencia libre, como ha hecho el cubano.
Durante la temporada 2025, Gurriel tuvo una actuación poco destacada con los Padres. Participó en 16 juegos y acumuló apenas cuatro imparables en 36 turnos al bate. Su línea ofensiva fue de .111 de promedio, .200 en porcentaje de embasado y un OPS de .339, cifras muy por debajo del nivel que se espera de un jugador con su experiencia. En ese lapso, solo conectó un doble, impulsó tres carreras y anotó dos, sin lograr consolidarse como una opción confiable dentro del roster.
La producción de Gurriel en esta campaña no fue suficiente para mantener su lugar en un equipo que busca ser contendiente en la Liga Nacional. A pesar de su experiencia y logros pasados, la competencia en el roster y la necesidad de resultados inmediatos pesaron más en la balanza. No obstante, su trayectoria en MLB lo respalda como un jugador de valor que podría interesar a otras organizaciones.
Yuli Gurriel ha tenido una carrera respetable en las Grandes Ligas, con una trayectoria de una década que lo ha llevado a vestir los uniformes de Houston Astros, Miami Marlins, Kansas City Royals y más recientemente, los San Diego Padres. A lo largo de ese tiempo, ha acumulado un promedio de bateo de .278, con 956 hits, 226 dobles, ocho triples, 98 cuadrangulares, 471 carreras impulsadas y 441 anotadas. Su palmarés también incluye un Guante de Oro y dos títulos de Serie Mundial, logros que hablan del impacto que ha tenido en la liga.
Ahora como agente libre, Yuli Gurriel enfrenta una nueva etapa en su carrera. Aunque su rendimiento reciente ha estado por debajo del estándar, su experiencia, versatilidad defensiva y capacidad de liderazgo pueden ser activos valiosos para alguna organización que necesite profundidad en su plantilla. El tiempo dirá si el cubano logra encontrar una nueva oportunidad en MLB o si esta decisión marca el comienzo del cierre de su ciclo como pelotero en el máximo nivel.