🚨ATENCION CUBA🚨 YULI GUERRIEL REVELA MOTIVO DE REGRESAR A GRANDES LIGAS !!!!

Yuli Gurriel continúa escribiendo su historia en el béisbol con la misma pasión y determinación que lo caracterizan desde sus inicios en Cuba. A los 40 años, el veterano inicialista cubano ha dejado claro que su permanencia en el deporte no está motivada ni por el dinero ni por la edad, sino por el amor profundo que siente por el juego y el deseo de seguir demostrando que la disciplina y el compromiso pueden desafiar el paso del tiempo. Su presencia en el diamante es, más que una extensión de su carrera, una reafirmación de su identidad como pelotero.

Durante una reciente entrevista, Gurriel habló sobre los desafíos que implica mantenerse competitivo en una liga cada vez más exigente y joven. “Hoy en día todo es mucho más difícil. Desde los 34 o 35 años ya eres considerado veterano, y las oportunidades se reducen. Por eso mantenerse requiere el doble de esfuerzo y compromiso”, comentó el campeón de dos Series Mundiales y ganador de un Guante de Oro. Para él, seguir activo no se trata de récords ni de estadísticas, sino de demostrar que la pasión y la preparación constante pueden mantener viva la excelencia.

En la temporada 2025, Gurriel firmó un contrato de Ligas Menores con los Padres de San Diego y logró integrar el roster principal para el Día Inaugural. Aunque su rendimiento ofensivo fue discreto, con promedio de .111 en 36 turnos al bate, dejó muestras de su calidad con batazos sólidos y jugadas defensivas destacadas. En un enfrentamiento ante su antiguo equipo, los Astros de Houston, conectó un imparable que alcanzó una velocidad de salida de 107.6 millas por hora, prueba de que su técnica y fuerza permanecen intactas.

A pesar de haber sido enviado a las Ligas Menores en mayo y declararse agente libre poco después, Gurriel no contempla el retiro. Su meta es seguir vinculado al béisbol en 2026, ya sea dentro o fuera del terreno, inspirando a nuevas generaciones. “Cada juego es una oportunidad de demostrar que la pasión no envejece”, ha dicho en más de una ocasión. Más allá de los números o los contratos, su legado está asegurado: el de un pelotero que sigue jugando por amor al deporte, por orgullo y por el deseo de honrar una carrera que lo convirtió en símbolo del béisbol cubano y latinoamericano.