URGENTE!! SE VUELVE UN DISPARATE EQUIPO CUBA PARA CLASICO MUNDIAL

La participación de Cuba en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 se vislumbra como una de las más polémicas y complicadas en la historia del certamen. Más allá de la preparación deportiva, el verdadero reto para la Federación Cubana de Béisbol está en la construcción de un equipo competitivo, representativo y con respaldo popular. Sin embargo, las cifras actuales reflejan una realidad preocupante: el doble de peloteros cubanos activos en Grandes Ligas han rechazado la convocatoria en comparación con los que han aceptado.

Hasta ahora, solo cinco jugadores con estatus de Grandes Ligas han confirmado su disponibilidad para vestir el uniforme cubano. Se trata de Daysbel Hernández (Bravos de Atlanta), Andy Pagés (Dodgers de Los Ángeles), Andy Ibáñez (quien jugó hasta junio con los Tigres de Detroit), Yoan Moncada (Angelinos de Los Ángeles) y Yariel Rodríguez (Azulejos de Toronto). Todos ellos, con trayectorias distintas, pero con un denominador común: han manifestado públicamente su disposición a representar a Cuba en 2026.

A este grupo se le suman peloteros de ligas menores y circuitos internacionales. Entre ellos destacan Víctor Labrada (Triple-A), Ernesto Martínez Jr. (Triple-A), Omar Hernández (Doble-A), Alexander Vargas (High-A), Yiddi Cappe (Single-A) y otros tres en la categoría Rookie: Naykel Cruz, Jan Carlos Hechavarría y Roiland Portuondo. También han mostrado su disponibilidad dos lanzadores activos en la Liga Mexicana de Béisbol: Elian Leyva y Onelki García.

Sin embargo, más significativo que los que han dicho “sí”, son los que han dicho “no”. Hasta el momento, 11 peloteros cubanos de MLB han rechazado formar parte del equipo nacional, muchos de ellos con roles estelares en sus franquicias, y con amplio reconocimiento internacional. Aunque sus nombres no fueron revelados oficialmente, la mayoría lo han hecho público en entrevistas o declaraciones a medios especializados, destacando su decisión por cuestiones de principios, diferencias políticas o desacuerdo con la manera en que opera la Federación Cubana de Béisbol.

Esta división ha reavivado el debate sobre la viabilidad del equipo Cuba en el Clásico. Las críticas apuntan no solo al nivel deportivo del posible roster, sino también a la desconexión con la afición de la isla. Muchos de los jugadores convocados jamás han jugado en Series Nacionales ni han sido mencionados por los medios estatales. En consecuencia, para el público cubano promedio, estos nombres resultan desconocidos y ajenos.

En ese contexto, el proyecto de un “Team Cuba” unificado se enfrenta a grandes desafíos. La aparente apertura para convocar a peloteros emigrados no ha sido suficiente para atraer a las grandes figuras del momento, y la falta de transparencia en los procesos de selección solo profundiza el escepticismo. La mayoría de los jugadores interesados parecen tener como única motivación el deseo de competir en el evento más importante del béisbol internacional, más allá del compromiso histórico con el uniforme nacional.

La realidad es que el equipo Cuba que se perfila para 2026 está lejos de reflejar la verdadera calidad y diversidad del talento cubano esparcido por el mundo. A menos que se produzca un cambio de enfoque profundo en la manera de gestionar y estructurar esta selección, el Clásico Mundial podría convertirse en una vitrina más para mostrar la fragmentación que aún existe entre deporte, política y nación.