La ausencia de Yordan Álvarez ha sido un golpe significativo para los Houston Astros en esta temporada. Desde el pasado 2 de mayo, el poderoso toletero cubano no ha visto acción en el terreno de juego, generando preocupación tanto en el equipo como entre sus seguidores. Su presencia en la alineación representa una amenaza constante para los lanzadores rivales, y su producción ofensiva es clave para las aspiraciones de los Astros en la División Oeste de la Liga Americana. En estos momentos, el equipo marcha en la tercera posición con un balance de 23 victorias y 22 derrotas, apenas a un juego de los Texas Rangers y a dos y medio de los líderes Seattle Mariners.
El manager Joe Espada ha estado ofreciendo actualizaciones periódicas sobre el estado de salud del slugger antillano, y recientemente reiteró que, aunque está cerca de volver, la prioridad es no apresurar su regreso para evitar una posible recaída. “Solo quiero asegurarme de que desaparezca por completo. No queremos que vuelva a sentir algo y tengamos que reiniciar el proceso. Está ahí, pero cada día se siente mejor”, afirmó Espada al referirse a la recuperación del jugador. Esta precaución refleja no solo la importancia que tiene Yordan Álvarez para la ofensiva de Houston, sino también la necesidad de preservarlo a largo plazo en una temporada exigente.
Desde que salió de la alineación el pasado 3 de mayo, previo a un encuentro ante los Chicago White Sox, Álvarez ha estado batallando con una inflamación en su mano derecha. Espada mencionó en ese momento que el jugador había estado adolorido por un par de días, y se le dio un descanso con la esperanza de que pudiera recuperarse rápidamente. Sin embargo, la dolencia resultó más persistente de lo esperado y el regreso del bateador designado sigue posponiéndose. Desde el 13 de mayo, Yordan es elegible para reincorporarse al roster activo, pero el cuerpo técnico ha decidido continuar con su recuperación sin prisas.
A pesar de la posibilidad de volver en cualquier momento, el cubano se ha mantenido alejado de los medios, declinando todas las solicitudes de entrevistas durante los últimos días, según reportó el periodista Chandler Rome. Esto podría interpretarse como un deseo de concentrarse plenamente en su recuperación y evitar especulaciones innecesarias en torno a su estado físico.
Yordan Álvarez, conocido como “El Gigante de Ébano”, no ha estado en su mejor forma durante la actual campaña, en gran parte debido a los problemas físicos que lo han limitado. En los 29 juegos que ha disputado, ha conectado 21 hits en 100 turnos al bate, con promedio de .210. Ha conectado apenas tres jonrones y cuatro dobles, con siete carreras anotadas y 18 impulsadas. Estos números distan mucho del rendimiento habitual del nacido en Las Tunas, quien en temporadas anteriores ha sido una pieza determinante en el corazón del lineup de los Astros.
A pesar de este difícil inicio, la organización y los fanáticos mantienen la esperanza de que, una vez recuperado, Yordan Álvarez pueda retomar su nivel estelar y contribuir de manera decisiva al empuje de Houston en la recta final del campeonato.