El traspaso de Rafael Devers desde los Medias Rojas de Boston a los Gigantes de San Francisco causó un terremoto en redes sociales, generando una ola de reacciones que aún resuenan en el universo del béisbol. La noche del domingo 15 de junio de 2025 quedará marcada como una de las más controversiales del año en MLB, luego de que se hiciera oficial la salida del dominicano tras casi una década en la organización de Boston.
Fanáticos, periodistas, insiders y hasta seguidores de los Yankees se volcaron a la red social X para opinar sobre el inesperado movimiento. Por un lado, voces cercanas a los Gigantes celebraron la llegada de Devers como una adquisición de lujo. Andrew Sapiro calificó el movimiento como brillante, señalando a Buster Posey como artífice de una jugada maestra en la gerencia de San Francisco. John Kerley también se unió a los elogios, resaltando la visión de futuro que mostró el equipo del oeste del viejo circuito.
Sarah Langs, conocida analista de estadísticas de MLB, no ocultó su sorpresa por la transferencia, pero añadió un matiz más humano al proyectar una buena química entre Devers y su compatriota Willy Adames, quienes ahora compartirán vestuario y posiblemente el liderazgo del equipo de la Bahía.
Pero las opiniones desde Boston fueron muy distintas. La indignación de los seguidores patirrojos fue inmediata. Max Mannis expresó incredulidad con un simple: “No puedo creer que los Medias Rojas realmente hayan cambiado a Rafael Devers”. Por su parte, Bederow Law comparó esta decisión con la salida de Mookie Betts en 2020, atacando directamente al dueño del equipo, John Henry, con la frase: “¡Vende el equipo, John Henry!”.
En perfiles especializados como Red Sox Digest, el sentimiento fue de derrota moral. “Devers, Betts, Bogaerts… todos se fueron por dinero”, fue la sentencia que resonó entre los comentarios, mientras que Ryan Martin afirmó que el pelotero merecía más respeto por parte de la organización que lo formó, y cargó contra el gerente Craig Breslow y el mánager Alex Cora.
Incluso Pete Abraham, del Boston Globe, lanzó una frase contundente al analizar la situación: “El equipo creía que un contrato de 313,5 millones de dólares conllevaba la responsabilidad de hacer lo correcto para el equipo, y que Devers no estaba a la altura”. Esta declaración encendió aún más la llama del debate.
Desde el lado rival, seguidores de los Yankees también se hicieron escuchar. Scott Mitchell ironizó sobre la situación al celebrar que no tendrían que ver más a Devers castigando el pitcheo neoyorquino: “Gracias, gerencia de los Medias Rojas”.
Las críticas más duras se dirigieron a Craig Breslow. Cuentas como Behind the Monster’s Wall lo acusaron de dejar ir a una estrella “por una bolsa de pelotas”, mientras que Brian Mayo se preguntó cómo el equipo justificaría a sus jugadores que habían dejado ir a su “pilar, su asesino de los Yankees”.
Así, mientras Boston cierra un capítulo doloroso, San Francisco abre otro con ilusión. Rafael Devers llega a la costa oeste con la misión de liderar y competir. Las redes hablaron claro: para unos, pérdida irreparable; para otros, una nueva era.