URGENTE!!! CUBA TOMA DECISION DE NO IR A JUEGOS OLIMPICOS POR ESTA RAZÓN

El vicepresidente del INDER, Raúl Fornés, insinúa un posible boicot olímpico por conflicto de visados con EE. UU.

En declaraciones que resuenan con ecos del pasado, el gobierno cubano abrió la posibilidad de ausentarse nuevamente de unos Juegos Olímpicos celebrados en Estados Unidos, tal como ocurrió en 1984. Esta vez, el escenario es Los Ángeles 2028 y la motivación gira en torno a los problemas con la emisión de visas por parte de Washington.

Raúl Fornés, vicepresidente primero del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER), declaró al medio estatal Cubadebate que la negativa sistemática de visados a atletas cubanos podría empujar al país a renunciar a su participación olímpica. Su tono fue directo, sin rodeos, y cargado de una familiar narrativa política.

“Si el gobierno estadounidense mantiene su política de negar visas, como viene haciendo, impidiéndonos asistir a competencias en su territorio, simplemente no iremos y haremos otras cosas”, sentenció Fornés.

🎯 Visas, política y memoria histórica

La postura oficial cubana se sustenta en las restricciones migratorias impuestas por Estados Unidos, que han impedido a múltiples delegaciones deportivas de la isla participar en eventos internacionales organizados en suelo norteamericano. No obstante, la solución planteada por las autoridades reactiva el trauma de los boicots olímpicos de los años 80, cuando Cuba se ausentó de Los Ángeles 1984 y Seúl 1988 en apoyo al bloque soviético.

“No sería la primera vez. Ya en 1984 faltamos a Los Ángeles. Parece que esa ciudad no nos trae buena suerte”, ironizó Fornés, minimizando con tono casual lo que podría convertirse en otra página amarga en la historia del deporte cubano.


⚖️ ¿Una decisión política o una renuncia deportiva?

Si bien Fornés aseguró que Cuba entrena con la intención de asistir a Los Ángeles 2028, la ambigüedad de sus declaraciones no pasó desapercibida. El mensaje fue contradictorio: por un lado, reafirmó que el país tiene su mirada puesta en los Juegos Olímpicos, pero por otro, planteó abiertamente la posibilidad de una renuncia, condicionada a la política exterior estadounidense.

“Los atletas que irán a Los Ángeles ya están en el equipo nacional. Eso no admite otra lectura. Esperamos que Cuba participe, aunque todo depende de Trump y el escenario internacional”, expresó, haciendo alusión directa al impacto que una posible reelección del expresidente estadounidense podría tener en la relación bilateral.


🥇 El costo para los atletas

Las declaraciones del dirigente generaron preocupación entre la comunidad deportiva cubana, tanto dentro como fuera del país. Miles de horas de entrenamiento, sacrificios personales y una generación completa de deportistas podrían ver truncadas sus aspiraciones olímpicas por una decisión ajena a lo estrictamente deportivo.

“Las pretensiones de los atletas y los años de entrenamientos y sacrificios son algo secundario para Fornés”, opinan analistas del deporte en medios independientes.


🔍 ¿Un nuevo escándalo diplomático-deportivo?

El antecedente de 1984 aún pesa en la memoria colectiva. Aquella vez, Cuba se unió al boicot soviético a los Juegos de Los Ángeles, bajo el argumento de condiciones de seguridad insuficientes para los atletas del bloque socialista. La historia amenaza con repetirse, esta vez bajo una justificación diferente, pero igualmente cargada de tensión política.

Raúl Fornés intentó suavizar el impacto de sus declaraciones al final de su intervención:

“Estamos totalmente preparados para asistir. Nuestra mirada está puesta ahí, entrenando para volver a estar entre los primeros países del mundo. Es un objetivo duro, complejo, pero es nuestro propósito”.


📉 Un país que fue potencia… hoy en duda

Durante décadas, Cuba fue una potencia olímpica. En su época dorada, llegó a figurar en el top 10 del medallero, impulsado por sus talentos en boxeo, lucha, atletismo y judo. Sin embargo, la posibilidad de un nuevo retiro olímpico marcaría un declive profundo, más allá del ámbito competitivo: sería un retroceso simbólico, ético y generacional.


🧭 ¿Qué vendrá?

Al cierre de esta edición, ni el Comité Olímpico Internacional (COI) ni las autoridades deportivas de EE. UU. han emitido comentarios sobre la situación cubana. La amenaza de ausencia sigue latente, aunque aún sin carácter oficial.

En el fondo, la pregunta que resuena es simple, pero dolorosa:
¿Volverá Cuba a priorizar la política sobre el deporte?


📰 “En el deporte, como en la vida, hay decisiones que pesan más que las medallas.” – NYT