URGENTE!!! CARLOS RODON TOMÓ DECISION CON EL CLASICO MUNDIAL 2026

Carlos Rodón ha tenido una temporada destacada en su segundo año con los Yankees de Nueva York, consolidándose como uno de los lanzadores más sólidos de la Liga. Su récord de 11-7 y una efectividad de 3.34, junto con 156 ponches, lo posicionan entre los líderes de las Grandes Ligas y le han valido su tercera participación en el Juego de Estrellas en once temporadas. Estas cifras reflejan el gran desempeño de un zurdo cubanoamericano que se ha ganado un lugar importante dentro del equipo y entre los fanáticos. A lo largo de su carrera en la MLB, Rodón ha acumulado 86 victorias y 70 derrotas, con una efectividad de 3.80 y 1,362 ponches en 1,221 entradas lanzadas, mostrando consistencia y capacidad para enfrentar a los mejores bateadores del mundo. Su rendimiento sólido lo ha puesto en la mira de la Federación Cubana de Béisbol, que ha mostrado interés en contar con él para el próximo Clásico Mundial que se celebrará en Puerto Rico. Su ascendencia cubana lo convierte en una opción natural para representar al país, y muchos consideran que podría ser el abridor estrella del equipo en un torneo de tan alto nivel.

Rodón, sin embargo, mantiene la cautela respecto a esta posibilidad. Aunque reconoce que sería un honor formar parte del equipo cubano, enfatiza que su compromiso principal es con los Yankees y que en este momento le resulta difícil separarse de su equipo. Su situación es compleja porque, al haber nacido en Estados Unidos y haber jugado para la Selección estadounidense en competencias internacionales, también siente un fuerte vínculo con el país que lo vio nacer. Esto genera un dilema emocional, ya que tendría que valorar cuidadosamente cualquier decisión relacionada con jugar para Cuba, más allá del orgullo de sus raíces y de su familia.

Su experiencia con la Selección de Estados Unidos incluyó un momento muy especial en 2012, cuando participó en La Habana en una serie amistosa contra Cuba. Para Rodón, subir al montículo en el Estadio Latinoamericano fue una experiencia surrealista y única, ya que nunca había estado en Cuba ni en la capital cubana. Durante ese encuentro se enfrentó a varios jugadores cubanos que luego llegarían a las Grandes Ligas, incluyendo a Yuli Gurriel y posiblemente a José Abreu, aunque no recuerda con exactitud todos los enfrentamientos. Lo que sí recuerda es la magnitud del estadio, la pasión de la multitud y la diferencia que supone jugar en un ambiente internacional frente a un estadio lleno, comparado con lo que se vive en Estados Unidos. Esa vivencia dejó una impresión profunda y reforzó el respeto que tiene por el talento cubano.

Rodón también habló sobre su motivación y la influencia de sus compañeros, mencionando la lesión de Gerritt Cole y cómo eso lo llevó a dar un paso al frente para apoyar al equipo. Destacó la importancia de mantener un alto nivel de rendimiento y asumir responsabilidades cuando el equipo lo necesita. Además, compartió detalles de su experiencia en el Juego de Estrellas, señalando la emoción de llevar a sus hijos al campo y disfrutar de los momentos especiales, como el Derby de Jonrones, reforzando la dimensión personal y familiar que acompaña a su carrera profesional. La combinación de su talento, compromiso y herencia cubana convierte a Rodón en un pelotero muy valorado y en una figura que podría tener un impacto importante tanto en los Yankees como, potencialmente, en el equipo cubano si las circunstancias se alinean.