ULTIMA HORA! Robeisy Ramírez se hace ciudadano americano y lanza mensaje contra dictadura cubana

Robeisy Ramírez, doble campeón olímpico y exmonarca mundial profesional, ha dado un paso trascendental en su vida al convertirse oficialmente en ciudadano de los Estados Unidos. La noticia fue anunciada el 1 de septiembre, cuando el púgil compartió en redes sociales una fotografía sosteniendo orgulloso su certificado de naturalización, acompañado de una réplica de la Estatua de la Libertad y la bandera estadounidense. Este momento, más allá de lo simbólico, representa para él una nueva etapa personal y profesional, marcada por la libertad y por el rechazo abierto a la dictadura cubana que lo vio nacer.

En su mensaje, Ramírez expresó que, aunque Cuba siempre ocupará un lugar especial en su corazón, celebra la ciudadanía estadounidense como la de una nación ejemplo de libertad para el mundo. Sus palabras estuvieron cargadas de emotividad y de un claro contenido político, recordando las limitaciones y humillaciones que, según él, impone el régimen cubano a sus ciudadanos. Con firmeza, aseguró que sueña con un futuro donde todos los cubanos puedan perseguir sus metas sin trabas ni represión, reflejando el dolor y la esperanza que acompañan a buena parte de la diáspora cubana.

La historia de Robeisy es una mezcla de gloria deportiva y lucha por la libertad. Desde muy joven se destacó en Cuba, alcanzando la cima del boxeo amateur con dos medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Río de Janeiro 2016. Sin embargo, a pesar de sus triunfos, el control estatal sobre su carrera y su vida personal lo llevaron a tomar la difícil decisión de abandonar la isla en 2018. Esa decisión lo condujo a un camino lleno de retos, pero también de oportunidades que finalmente lo llevaron a encontrar en Estados Unidos el lugar donde podía desarrollarse plenamente.

Firmado por la prestigiosa promotora Top Rank Boxing, Robeisy Ramírez inició una prometedora carrera profesional que lo llevó a conquistar en 2022 el título mundial pluma de la Organización Mundial de Boxeo. Defendió ese cinturón en varias ocasiones, demostrando su calidad y disciplina, hasta que lo perdió en 2024. No obstante, más allá de los altibajos deportivos, el boxeador reconoce que convertirse en ciudadano estadounidense es un logro tan grande como cualquier campeonato, pues significa asegurar un mejor futuro para su familia y vivir en un país donde la libertad es tangible.

En sus declaraciones recordó con nostalgia su niñez en Cuba, marcada por ilusiones y sacrificios, pero recalcó que fue en Estados Unidos donde halló la oportunidad de crecer en plenitud. Sus palabras culminaron con un fuerte pronunciamiento contra el régimen de La Habana: “Abajo la dictadura y todos los dictadores. God Bless the USA”, dejando en claro que su voz ya no solo pertenece al deporte, sino también a la lucha por los derechos humanos.

El gesto de Ramírez ha tenido un enorme eco en la comunidad cubana en el exilio, que lo celebra como un verdadero símbolo de resistencia. Para muchos, su historia personifica el sueño de libertad que tantos comparten, convirtiéndolo en un referente no solo dentro del ring, sino también fuera de él, como alguien que alza la voz contra la represión y abraza la esperanza de un futuro distinto para su tierra natal.