Aroldis Chapman sigue escribiendo capítulos memorables en su carrera como uno de los lanzadores más dominantes de la era moderna. A sus 37 años, el cubano no solo continúa siendo una pieza clave en el bullpen de los Boston Red Sox, sino que también ha logrado romper un nuevo récord de velocidad con la franquicia, demostrando que su potencia en el montículo sigue intacta.
El sábado 26 de abril, durante el segundo juego de una doble cartelera frente a los Cleveland Guardians, Chapman volvió a dejar su huella en la historia de las Grandes Ligas. Aunque no se trataba de una situación de salvamento, Chapman fue llamado a cerrar el compromiso, y lo hizo con autoridad. Después de retirar a los dos primeros bateadores, incluido uno por la vía del ponche, enfrentó a Jhonkensy Noel y rápidamente lo puso en cuenta de 0-2.
En ese contexto, el zurdo lanzó un sinker que fue registrado a 103.4 millas por hora, una velocidad que rompió la marca anterior de 102.2 mph establecida por Joe Kelly. Con este pitcheo, Chapman se convirtió en el único lanzador en toda la historia de los Boston Red Sox, al menos desde que se tienen registros detallados de velocidad (a partir de 2008), en lanzar una pelota a más de 103 mph. El envío fue bola, pero quedó para la historia por la increíble velocidad que alcanzó.
Este logro no fue un hecho aislado en la semana. El sábado 20 de abril, Chapman ya había lanzado una recta a 102.3 mph, superando por poco el récord anterior del equipo. Pero el sinker del día 26 confirmó que su poderío sigue siendo temible, y que su brazo sigue sorprendiendo incluso a los más escépticos, a pesar del paso del tiempo.
La gran actuación de Chapman no solo ha sido destacada por los fanáticos, sino también por su mánager, Alex Cora, quien no escatimó en elogios hacia su cerrador. “Para muchos su velocidad es sorprendente, pero a mí me llama la atención su capacidad de lanzar strikes. No está dando muchos boletos y está ponchando mucho. Su repertorio es increíble”, afirmó el dirigente boricua. También resaltó la ética de trabajo del lanzador: “Ese hombre se levanta, va al gimnasio, descansa y viene nuevamente al gimnasio, corre y es un gran compañero. Ha sido bueno tenerlo”.
En lo que va de temporada 2025, Chapman ha demostrado ser mucho más que velocidad. Registra marca de 2-1, con una efectividad de 1.74 en 12 apariciones, sumando además cuatro salvados y una impresionante tasa de 13.9 ponches por cada nueve entradas lanzadas. Su control ha sido notablemente mejor, un aspecto que en el pasado generaba dudas, pero que hoy le permite ser aún más dominante.
Con este rendimiento, Chapman no solo ha revitalizado su carrera en Boston, sino que también ha reforzado su legado como uno de los brazos más letales en la historia del béisbol moderno. Y si algo ha dejado claro, es que aún tiene gasolina —y velocidad— de sobra.