La noticia de la incorporación de Yaser Julio González a las filas de Industriales para la 64 Serie Nacional de Béisbol generó sorpresa entre muchos seguidores del deporte en Cuba. El toletero, uno de los sluggers más consistentes del béisbol cubano en los últimos años, deja atrás su etapa con Pinar del Río, donde se consolidó como pieza fundamental, para asumir un nuevo reto con la camiseta azul. La decisión, sin embargo, estuvo motivada por una razón personal de peso: la necesidad de estar más cerca de su padre, quien atraviesa problemas de salud.
El propio jugador explicó el motivo de su cambio en declaraciones a la Agencia Cubana de Noticias el 29 de agosto, donde además habló de su estado físico tras una lesión que lo mantuvo alejado del terreno por varios meses. Una ruptura en el bíceps femoral lo obligó a una larga pausa y a un proceso de recuperación que en ocasiones se tornó complicado. Afortunadamente, las noticias más recientes son alentadoras, pues el cienfueguero aseguró que la mejoría ha sido evidente y que el proceso va más rápido de lo esperado. “Ya me encuentro muy bien. Ayer me hice un ultrasonido y aunque necesito aún un par de semanas, el médico se asombró de lo bien que marcha la recuperación”, comentó con optimismo.
El pelotero enfatizó que, aunque ya no siente molestias, seguirá las recomendaciones médicas para garantizar una recuperación total. Reconoció que siente deseos de incorporarse a los entrenamientos lo antes posible, pero es consciente de que no debe precipitarse si quiere regresar al máximo nivel competitivo. Su disciplina y paciencia en este proceso han sido determinantes, y ahora visualiza con ilusión la oportunidad de vestir la camiseta de Industriales, un equipo que desde hace años había mostrado interés en contar con sus servicios.
González recordó que no fue sencillo tomar la decisión de dejar a los pativerdes, un conjunto donde desarrolló gran parte de su carrera y al cual agradece profundamente. La razón que inclinó la balanza fue la situación de salud de su padre, quien sufrió una fractura de cadera. “Hace años habían hablado conmigo para venir a jugar con Industriales, pero no era tan fácil como se pensaba. Ahora se dio la oportunidad. Mi padre se fracturó la cadera, tengo que estar lo más cerca posible de él y para poder seguir jugando al béisbol vine para acá”, explicó con sinceridad.
El jardinero también se refirió con respeto y gratitud a la actitud de sus compañeros y directivos en Pinar del Río, quienes comprendieron la magnitud de su situación personal. “En Pinar del Río, conociendo los problemas de salud de mi padre, apoyaron mi decisión de venir a jugar en la capital. Dicen que me extrañarán y me desean lo mejor. Siempre he contado con el apoyo de los pinareños y a ellos les debo toda mi carrera”, concluyó.
Con esta transición, Yaser Julio González inicia una nueva etapa en su carrera deportiva. Su llegada a Industriales no solo le permitirá estar cerca de su familia, sino que también abre una expectativa en la afición capitalina, que espera ver en él un refuerzo de calidad para las aspiraciones del equipo en la próxima temporada. Entre la recuperación física y la motivación personal, el slugger afronta este desafío con determinación, dispuesto a demostrar que sigue siendo uno de los bateadores más temidos del béisbol cubano.