SIGUEN LOS PROBLEMAS EN SERIE NACIONAL 64 ¡SUSPENDIDA POR ESTA RAZÓN!

La Serie Nacional de béisbol de Cuba enfrenta una nueva interrupción provocada por el colapso del Sistema Electroenergético Nacional, un problema que refleja la difícil situación que atraviesa la Isla. El pasado miércoles 10 de septiembre se registró otro apagón masivo que obligó a detener las actividades de numerosos sectores, incluido el deporte más seguido por los cubanos. A pesar de que algunas zonas recuperaron el servicio eléctrico, la inestabilidad de la red impidió que la liga reanudara su calendario, prolongando la incertidumbre en medio de una crisis energética que parece no tener fin.

Las autoridades deportivas informaron el jueves 11 de septiembre que el campeonato permanecería suspendido al menos hasta el viernes 12, una decisión que afecta a equipos, peloteros y aficionados. Esta nueva pausa se suma a otras interrupciones recientes, provocando que el calendario de la Serie Nacional, ya de por sí ajustado, se vuelva cada vez más difícil de manejar. Con jornadas dobles y partidos reprogramados, los equipos se verán obligados a afrontar un ritmo de juego extenuante para cumplir con las fechas.

En un comunicado oficial, las autoridades explicaron que tras evaluar las condiciones en cada sede se determinó suspender todos los juegos del jueves. Además, anunciaron que el viernes 12 se celebrarán dobles partidos a partir de las 10 de la mañana para recuperar parte del tiempo perdido. En los encuentros entre Industriales y Mayabeque, así como Artemisa y Cienfuegos, se reanudarán primero los duelos que habían quedado sellados el martes y, posteriormente, se disputarán los juegos del miércoles. Los enfrentamientos programados para el jueves entre estos mismos equipos se jugarán el domingo 14 de septiembre, una vez finalicen los compromisos de ese día.

Esta reorganización incrementa la presión sobre los peloteros, quienes deberán soportar largas jornadas bajo altas temperaturas y con escaso tiempo de descanso. Los cuerpos técnicos también tendrán que ajustar sus rotaciones de lanzadores para evitar lesiones, en un escenario donde cada partido es crucial. La planificación de entrenamientos y la recuperación física se ven seriamente comprometidas, lo que podría afectar el rendimiento de varios conjuntos en la recta final del torneo.

El problema energético de Cuba no da señales de solución inmediata. Según reportes de la Unión Eléctrica, muchas provincias, especialmente en el oriente del país, continúan sin un suministro estable. La falta de combustible y el deterioro de las termoeléctricas agravan el panorama, generando un futuro incierto tanto para la población en general como para los sectores productivos y recreativos. Esta situación golpea de manera particular al béisbol, un deporte que forma parte de la identidad nacional y que depende de un calendario ordenado para mantener el interés de la afición.

Mientras se esperan mejoras en el sistema eléctrico, los jugadores y fanáticos deberán adaptarse a las constantes modificaciones de la programación. Cada nueva suspensión representa no solo un desafío logístico, sino también un recordatorio de las dificultades estructurales que enfrenta el país. La Serie Nacional, símbolo del deporte cubano, continúa atrapada en una crisis que trasciende el diamante, reflejando las carencias y el esfuerzo de una nación por mantener viva su pasión por el béisbol en medio de la adversidad.