SEÑORES!! AROLDIS CHAPMAN DEJÓ SABER QUE SE SIENTE JUGAR POR CUBA ¿VERDAD O NO?

El estelar cerrador cubano reflexiona sobre el orgullo de vestir la camiseta de su país, su ruptura definitiva con el equipo nacional y la posibilidad de representar a otras naciones en el Clásico Mundial.


Fenway Park, Boston – Bajo el cielo gris de Massachusetts y rodeado por los ecos históricos de uno de los estadios más legendarios del béisbol, Aroldis Chapman, uno de los mejores relevistas de todos los tiempos en las Grandes Ligas, habló con franqueza sobre el tema que todavía agita los corazones de muchos aficionados cubanos: jugar por Cuba.

En una entrevista exclusiva con el periodista Daniel de Malas, Chapman no eludió los temas sensibles. Desde su experiencia representando a su país natal, hasta su futuro en competencias internacionales, el zurdo de Holguín se mostró claro, firme y nostálgico a partes iguales.

«Tú sabes que yo jugué hace mucho con Cuba. Estabas jugando por tu bandera, por tu gente, por la gente prácticamente de tu barrio, que te está mirando… Eso no tiene comparación,» expresó con emoción.


Una herida abierta: su ruptura con el equipo Cuba

Aunque Chapman no se ha puesto el uniforme del equipo nacional en más de 15 años, lo vivido permanece en su memoria. Lo dice sin rodeos: no hay intención de regresar, no mientras las condiciones políticas y deportivas que lo marginaron sigan en pie.

«Yo no tengo nada que ver con eso, con jugar con el equipo nacional ni nada de eso,» aseguró.
«Aparte, ellos tienen su regla: el que se quedó en una concentración del equipo Cuba no puede volver. Pues bueno. Pero de mi parte, no tengo ningún tipo de interés.»

Chapman recuerda con dolor su separación familiar y los años en los que, tras su salida de Cuba, fue duramente castigado por las autoridades deportivas de la isla, quienes —según sus palabras— ni siquiera se ocuparon de sus necesidades más básicas.


¿Chapman en el Clásico Mundial? Gran Bretaña y EE.UU. tocan la puerta

Lejos de la posibilidad de representar nuevamente a Cuba, nuevas puertas se abren para Chapman en el panorama internacional. En un giro curioso, el lanzador reveló que ha sido contactado por la federación de béisbol de Gran Bretaña para sumarse al roster del próximo Clásico Mundial.

«Me llamaron de Gran Bretaña para jugar», dijo entre risas.
«No les di el 100% de sí podré jugar. Voy a ser agente libre la próxima temporada y no sé qué va a pasar. Pero les dije que estoy disponible.»

Chapman también confirmó acercamientos informales desde el equipo de Estados Unidos, aunque aclara que no hubo propuestas oficiales hasta la fecha.


Más allá del béisbol: una declaración de principios

Las palabras de Chapman resuenan no solo por su peso deportivo, sino por su carga simbólica. En un tiempo donde muchos atletas cubanos han roto el silencio sobre la politización del deporte en la isla, su voz se une al coro de quienes reclaman libertad de representación.

Y sin embargo, pese a todo, Chapman no olvida lo que significó jugar por su país.

«Aquí tú juegas por tu camisa, por tu equipo… Pero jugar por Cuba es mucho más emocionante,» repite con un dejo de melancolía.


Aroldis Chapman, con más de una década de éxito en la MLB, sigue demostrando que su brazo es letal desde la lomita. Pero también, que su voz —honesta y firme— tiene el mismo poder que su recta: va directo al corazón.