Federación Cubana miente sobre exigencias del Clásico Mundial: papelazo de la prensa oficialista
La selección cubana de béisbol se ha convertido en un nuevo campo de batalla para la gerencia del béisbol nacional, que busca mantener un control absoluto sobre sus jugadores y la narrativa que se presenta a la opinión pública.
La polémica orden de la Federación Cubana
El pasado 16 de julio, el medio independiente Pelota Cubana reveló que la Federación Cubana de Béisbol había exigido a sus peloteros residentes en el extranjero iniciar trámites legales para obtener o renovar su pasaporte cubano, como requisito indispensable para ser considerados en la preselección del equipo que participará en el VI Clásico Mundial de Béisbol 2026.
Esta imposición generó un intenso debate, pues fue presentada como una obligación y no una recomendación.
Justificación oficial y desinformación
El 19 de julio, el periodista oficialista Pavel Otero intentó justificar esta medida a través de una publicación en Facebook, afirmando que el Comité Organizador del Clásico Mundial había exigido que todos los jugadores debían poseer el pasaporte del país que representaran.
Otero señaló que, aunque en la edición anterior (2023) sí existía ese requisito, para 2026 podría cambiar y que Cuba aún no tenía confirmación oficial sobre el tema. Sin embargo, esta explicación fue rápidamente desmentida por los documentos oficiales del evento.
Lo que dice realmente el reglamento del Clásico Mundial
El reglamento oficial del Clásico Mundial no exige que un jugador tenga el pasaporte del país que representa. Basta con tener algún vínculo familiar directo, como que uno de los padres sea nativo de esa nación, para ser elegible. Esto facilita la inclusión de jugadores que, aunque nacidos fuera, tienen raíces en ese país, como sucede en selecciones de Italia, Israel o México.
Control político disfrazado de regulación
La Federación Cubana ha utilizado esta falsa exigencia como un pretexto para reforzar el control sobre sus peloteros en el exterior, obligándolos a mantener una relación formal con el Estado cubano a través del pasaporte nacional. Esto implica una mayor presión política e institucional, y va más allá de una simple cuestión deportiva.
Papel de la prensa oficialista
Lo más preocupante es que medios oficiales, como el que representa Pavel Otero, replican sin cuestionar esta información, evidenciando una falta de ética y rigor periodístico. Al no verificar los hechos y dar por válidas versiones engañosas, contribuyen a la desinformación que afecta la percepción pública sobre la realidad del béisbol cubano.