ROBO EN PLENO JUEGO DE SERIE NACIAL!!! CAPTURAN A LOS RESPONSABLES – ULTIMAS NOTICIAS

El robo ocurrido en el estadio Victoria de Girón durante la 64 Serie Nacional dejó al descubierto una realidad incómoda: el béisbol cubano continúa hundiéndose en una crisis profunda que afecta no solo el nivel competitivo, sino también la organización, la seguridad y la credibilidad de sus instituciones. Lo sucedido el 26 de noviembre conmocionó a jugadores, trabajadores y aficionados. Aunque inicialmente se intentó mantener el hecho en silencio, la magnitud del hurto hizo imposible ocultarlo. Con el paso de las horas se confirmó que dos trabajadores del estadio fueron detenidos como sospechosos directos, un dato que generó aún más indignación porque refuerza la teoría de que el robo fue un acto interno, planificado y ejecutado con conocimiento del recinto.

Un empleado del estadio, bajo anonimato, reveló detalles que apuntan a una operación cuidadosamente estructurada. Según su testimonio, la cantidad de objetos sustraídos —incluyendo bates, uniformes e implementos completos— demuestra que no se trató de un acto improvisado. Afirmó que nadie podría cargar tanto material sin contar con ayuda, acceso autorizado o incluso transporte para sacar todo sin llamar la atención. Su comentario dejó claro que dentro del estadio era un secreto a voces que la responsabilidad recaía en personas vinculadas directamente con el recinto.

El impacto del robo fue tan grande que la jornada programada entre Matanzas y Camagüey tuvo que ser suspendida. Varios jugadores quedaron sin uniformes oficiales ni equipo necesario para disputar el encuentro, un hecho que expuso las serias deficiencias de seguridad en instalaciones deportivas que deberían ser protegidas por su importancia histórica y simbólica. El rechazo público fue inmediato. Periodistas que suelen mantener un tono moderado se expresaron con dureza, señalando el robo como una falta de respeto monumental hacia los peloteros y hacia la afición que sigue apoyando al béisbol pese a todas sus dificultades.

Este episodio no es un caso aislado, sino otro síntoma de la crisis que envuelve al deporte nacional. El deterioro de las condiciones materiales, la falta de recursos, la pérdida de personal calificado y la desmotivación generalizada han creado un entorno vulnerable donde hechos de este tipo se vuelven posibles. El país espera ahora que las investigaciones avancen, que se esclarezcan responsabilidades y que las pertenencias robadas regresen a sus dueños. Por el momento, dos personas permanecen bajo interrogatorio y la afición observa con preocupación, consciente de que este caso refleja problemas mucho más profundos que un simple robo.