Randy Arozarena, el destacado pelotero cubano de Seattle Mariners, vivió un emotivo regreso al George M. Steinbrenner Field, escenario donde Tampa Bay Rays lo ovacionó con entusiasmo durante el inicio de la serie entre ambos equipos el lunes 1 de septiembre. Apenas anunciado por los altavoces del estadio primaveral, el pinareño fue recibido con una ovación de pie por los miles de aficionados presentes, quienes reconocieron su desempeño y el legado que dejó en la organización. Antes de concentrarse en su turno, Arozarena se apartó de la caja de bateo, se quitó el casco y agradeció a los seguidores que lo aclamaban, demostrando la conexión especial que mantiene con Tampa Bay, donde jugó cuatro temporadas y media antes de ser canjeado a mitad de la campaña 2024.
Durante su paso por Tampa Bay, Arozarena se consolidó como una de las piezas más importantes del conjunto, destacando tanto en la temporada regular como en la postemporada. En total, disputó 568 juegos con los Rays, sumando 531 imparables, 113 dobles, nueve triples y 85 cuadrangulares, además de remolcar 289 carreras y anotar 321 veces. Su aporte en las bases también fue notable, con 94 robos y 233 boletos recibidos. Su línea ofensiva durante ese período fue de .255 de promedio, .345 de OBP, .441 de slugging y un OPS de .786, mientras que su WAR alcanzó 11.7, reflejando la influencia integral que tuvo en el equipo durante su estancia. Su desempeño más recordado llegó en la postemporada, cuando Rays alcanzó la Serie Mundial enfrentando a Los Angeles Dodgers, mostrando su capacidad para brillar en los momentos más importantes.
El lunes 1 de septiembre, luego de recibir la calurosa ovación, Arozarena respondió de inmediato con su madero. Frente al lanzador Shane Baz, conectó un sencillo con una velocidad de salida de 107.5 millas por hora, mostrando la fuerza y precisión que lo caracterizan. Posteriormente se robó la segunda base, evidenciando su velocidad y agilidad en las almohadillas, y aunque no fue remolcado en ese momento, su acción contribuyó a la ofensiva del equipo y reafirmó su capacidad de impacto inmediato en los juegos.
En la temporada 2025, Arozarena continúa demostrando un gran nivel en Grandes Ligas. Hasta la fecha, batea para .242 de promedio, con un OBP de .338 y un slugging de .454, alcanzando un OPS de .792. Ha logrado 66 carreras impulsadas, 29 dobles, un triple y 26 jonrones, cifra que representa su tope personal en la campaña y lo mantiene entre los líderes de la liga. Además, ha recibido 53 boletos, consolidándose como un bateador paciente y estratégico en el cajón. Su versatilidad en el campo, sumada a la capacidad de generar daño ofensivo, lo convierte en uno de los jugadores más completos de la actualidad.
El regreso de Randy Arozarena a Tampa Bay no solo sirvió como un reconocimiento al pasado, sino también como una reafirmación de su presente y futuro en la MLB. Su capacidad para combinar potencia, velocidad y consistencia ofensiva lo mantiene como un referente del béisbol cubano en las Grandes Ligas, consolidando su estatus como uno de los peloteros más respetados y admirados por los fanáticos tanto de Mariners como de Rays.