RAFAEL DEVERS LLEGÓ CON BARRY BONDS A SAN FRANCISCO Y EMPEZÓ QUEMANDO A LOS PITCHERS DE UNA VEZ

La llegada de Rafael Devers a los Gigantes de San Francisco ha desatado una ola de entusiasmo en la ciudad de la Bahía, y uno de los más emocionados con su incorporación es, nada más y nada menos, que la leyenda Barry Bonds. El histórico bateador, dueño de 762 jonrones en las Grandes Ligas y figura icónica del Oracle Park, no dudó en recibir con los brazos abiertos al dominicano, quien llegó procedente de los Red Sox de Boston el pasado 15 de junio.

Para muchos fanáticos y expertos, este movimiento representa más que una simple adquisición. Es un puente simbólico entre la era dorada del equipo, liderada por Bonds, y un nuevo ciclo que busca devolver a San Francisco al protagonismo de antaño. Desde su retiro en 2007, la franquicia no había contado con un bateador zurdo de élite que capturara la atención del público de manera similar. Devers, con su poder natural y habilidad ofensiva, parece destinado a ocupar ese lugar.

Barry Bonds no escatimó en elogios hacia el nuevo número 11 de los Gigantes. “Es un bateador especial, con un swing que recuerda los mejores días de esta franquicia”, afirmó en una entrevista reciente. Y no es para menos: Devers acumula ya 14 jonrones en la temporada 2025 y ha demostrado ser uno de los toleteros más consistentes de su generación. Firmado hasta el año 2033, tiene ahora la tarea de liderar a los Gigantes ofensivamente, algo que San Francisco ha anhelado durante años.

Una de las marcas que Devers tiene la posibilidad de alcanzar es la barrera de los 30 jonrones en una temporada, una hazaña que ningún jugador del equipo ha conseguido desde que Barry Bonds conectara 45 en el año 2004. La sequía de 21 años sin un bateador de tal calibre ofensivo pesa en la historia reciente del club, y la llegada del dominicano ha renovado las esperanzas.

El impacto de Devers no solo se mide en estadísticas, sino en lo que representa para la cultura del equipo. Con su llegada, también se suman nombres como Matt Chapman y Willy Adames, dando forma a una alineación con profundidad y talento en todas las áreas. Barry Bonds, quien en múltiples ocasiones ha criticado la falta de decisiones arriesgadas por parte de la gerencia, celebró públicamente estas adquisiciones como señales de que los Gigantes están listos para competir nuevamente en serio.

La relación entre Devers y Bonds podría ser determinante para su desarrollo en San Francisco. Tener a una leyenda como mentor no solo aporta experiencia y conocimiento, sino también un respaldo emocional clave para triunfar en una ciudad exigente. Los fanáticos ya comienzan a imaginar cuadrangulares hacia la bahía y tardes gloriosas en Oracle Park, con Devers como la nueva cara de la ofensiva.

Rafael Devers no solo ha llegado para llenar un espacio en el lineup. Ha llegado con la expectativa de convertirse en heredero espiritual del hombre que una vez hizo temblar a los lanzadores en la misma caja de bateo. Con el respaldo de Barry Bonds y el apoyo de una ciudad sedienta de gloria, el dominicano tiene todo para hacer historia en San Francisco.