PROBLEMAS EN BOXEO CUBA!! JEFE DE FEDERACION DIÓ POLEMICAS PALABRAS

El boxeo cubano atraviesa un momento de transformación en su historia, con la intención de abrirse camino en el pugilismo rentado y de demostrar que, aun sin abandonar su esencia formativa, puede alcanzar resultados destacados en escenarios profesionales. La directiva de la Federación Cubana de Boxeo se ha propuesto un objetivo que muchos consideran ambicioso: formar campeones mundiales dentro de la isla en un plazo relativamente corto. El presidente de la organización, Alberto Puig de la Barca, fue claro al exponer que las bases están creadas y que el talento de entrenadores y atletas permitirá que, en dos años, los frutos comiencen a hacerse visibles.

En una reciente entrevista, Puig subrayó que el mayor valor del boxeo cubano sigue siendo la calidad de sus entrenadores. Según explicó, estos cuentan con una preparación científica que va más allá de lo que normalmente se asocia al deporte olímpico. Recordó que incluso en los procesos de formación amateur se realizan sesiones de sparring de ocho o diez asaltos, un detalle que facilita la transición hacia el profesionalismo. Si bien reconoció que existen diferencias significativas entre ambos estilos, insistió en que esas experiencias constituyen un punto de partida sólido para enfrentar los retos de un boxeo que demanda más resistencia, estrategia y adaptación al espectáculo.

El dirigente proyectó un plazo aproximado para que se puedan ver los primeros campeones profesionales formados íntegramente en Cuba. Habló de un par de años como horizonte realista, en el cual los atletas que hoy están en proceso de ajuste y aprendizaje podrán dar un salto de calidad suficiente para disputar títulos mundiales. Su optimismo, dijo, se fundamenta en el trabajo que se realiza desde la base y en la dedicación de los entrenadores que, además de transmitir conocimientos, se encuentran inmersos en la búsqueda de bibliografía y en el intercambio de experiencias para acelerar la preparación.

Uno de los aspectos que Puig quiso destacar es la diferencia entre lo que ha ocurrido en los últimos años y lo que buscan concretar en el futuro. Recordó que varios púgiles nacidos en Cuba alcanzaron campeonatos mundiales en el plano profesional, pero lo hicieron tras desarrollarse en otros países y bajo la tutela de entrenadores ajenos al sistema de la isla. Esa realidad, aunque válida como referencia del talento que genera el país, no es suficiente para los propósitos actuales de la Federación. La meta, precisó, es construir campeones con recursos propios, bajo métodos de entrenamiento diseñados en Cuba y con el sello de la escuela que tanto prestigio alcanzó en el boxeo olímpico.

El reto no es menor, pues el pugilismo profesional exige una infraestructura que en muchos casos se ve limitada por las condiciones económicas del país. Sin embargo, la confianza de la directiva se sostiene en la disciplina, en la tradición de triunfos y en el prestigio que todavía conserva la escuela cubana de boxeo en el ámbito internacional. De cumplirse las proyecciones de Puig, el boxeo de la isla estaría dando un paso histórico al consolidar títulos en el plano rentado sin depender de la migración de talentos. Con ello, no solo buscarían mantener su legado deportivo, sino también adaptarse a las exigencias modernas, demostrando que la formación integral y la ciencia aplicada al entrenamiento pueden abrirles un espacio de protagonismo en el competitivo escenario profesional.