Wander Franco enfrenta serios obstáculos para continuar su carrera como beisbolista profesional en ligas extranjeras luego de ser condenado en República Dominicana a dos años de prisión suspendida por abuso sexual contra una menor de edad. Esta condena, aunque será apelada, complica aún más su situación contractual con los Tampa Bay Rays y prácticamente lo inhabilita para jugar en Estados Unidos o en muchas otras ligas internacionales.
Consultas realizadas a dos abogadas migratorias, una en República Dominicana y otra en Estados Unidos, confirman que Franco no podría renovar ni obtener visa de trabajo para ingresar a territorio estadounidense. La abogada Marlena de los Santos explicó que el delito cometido se considera un crimen agravado y de vileza moral, lo que lo hace inadmisible de forma permanente bajo la Ley de Inmigración y Nacionalidad. Esto imposibilita su regreso legal a Estados Unidos, donde están tanto los Rays como las Grandes Ligas.
Patricia Gannon, experta en leyes migratorias en EE. UU., fue tajante al afirmar que Franco no podrá regresar al país “por muchos años”, independientemente del gobierno en turno. Recalcó que el abuso sexual a menores es un tema intocable legal y socialmente. Además, planteó la duda sobre a qué país podría ir, ya que muchos tienen leyes similares que prohíben la entrada a personas con antecedentes por este tipo de delitos.
La posibilidad de que Franco juegue en otros países dependerá de que no tenga restricciones judiciales para salir de República Dominicana y de que el país receptor permita su entrada sin visa ni penalidades por antecedentes penales. Sin embargo, la mayoría de países con ligas profesionales de alto nivel poseen regulaciones estrictas sobre este tipo de delitos.
En el caso de Japón, aunque hipotéticamente pudiera recibir una visa de trabajo, el Acuerdo Colectivo de Trabajo de la NPB exige que los jugadores mantengan una conducta ejemplar. Esta cláusula moral, aunque no prohíbe expresamente la contratación de personas condenadas, sería suficiente para evitar que cualquier equipo lo firme.
México, que cuenta con la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) y la Liga del Pacífico, parece una opción más viable. No obstante, en la LMB existe un acuerdo informal entre dueños de equipos de no contratar a jugadores con antecedentes judiciales graves. Aunque no es un reglamento escrito, su peso moral es considerable. En cuanto a la Liga del Pacífico, al estar regida por los acuerdos invernales con MLB y la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC), Franco no podría jugar por estar en la lista de restringidos, salvo que obtenga el permiso del Comisionado de MLB, lo cual es altamente improbable.
Finalmente, en la Liga Dominicana (LIDOM), donde pertenece a los Leones del Escogido, también necesitaría autorización de los Rays y de MLB. En conclusión, su carrera internacional como pelotero profesional está prácticamente detenida y solo podría aspirar a jugar en ligas menores, sin afiliación a MLB, en países que no penalicen su antecedente, si logra salir de su país.