NOQUEADO! JULIO CESAR LA CRUZ NO PUDO CON ESTE BOXEADOR Y MIRA QUE PALIZA LE PEGARON

La más reciente presentación de Julio César La Cruz en el Campeonato Mundial de la Asociación Internacional de Boxeo dejó una sensación difícil de ignorar y abrió un debate profundo sobre el futuro del histórico pugilista cubano. El camagüeyano volvió a caer en un escenario de primer nivel y la forma en que se produjo la derrota encendió todas las alarmas. Ya no se trata solo de perder, sino de cómo está perdiendo un atleta que durante años fue símbolo de dominio, talento y autoridad sobre el ring.

El combate ante el uzbeko Turabek Khabibullaev, correspondiente a los cuartos de final disputados en Dubái, mostró un contraste evidente entre un boxeador en plenitud y otro luchando contra el desgaste del tiempo. Aunque el primer asalto fue relativamente equilibrado, con intercambios medidos y un resultado ajustado, sirvió más como un período de estudio para el asiático que como una afirmación real del cubano. La Cruz intentó contragolpear, pero sus golpes carecieron de la contundencia necesaria para marcar respeto.

La pelea cambió drásticamente en el segundo asalto. Khabibullaev tomó el control absoluto, conectó combinaciones limpias y envió a la lona a La Cruz en dos ocasiones. Fue un momento duro, quizás el más crudo de toda la contienda, donde el excampeón olímpico lució superado en reflejos, velocidad y capacidad de reacción. El tercer round mostró orgullo y voluntad por parte del cubano, que intentó revertir el rumbo con lo que le quedaba de energía y experiencia, pero el daño ya estaba hecho y el resultado era irreversible.

Esta derrota no es un hecho aislado. Forma parte de una tendencia preocupante que se ha repetido en los últimos grandes eventos. Desde su eliminación temprana en los Juegos Olímpicos de París 2024, pasando por actuaciones discretas en campeonatos mundiales recientes, el descenso competitivo es evidente. Aunque aún logra subirse al podio en ocasiones, el aura de favorito se ha desvanecido.

El panorama que se abre ahora es complejo. El retiro aparece como una decisión lógica para preservar la imagen de uno de los boxeadores más laureados de Cuba. Sin embargo, también surge el temor de que, una vez fuera del ring, llegue el olvido institucional. La historia del deporte cubano está llena de campeones que entregaron todo y luego quedaron relegados a la indiferencia. Julio César La Cruz enfrenta no solo el final de una carrera gloriosa, sino también la incertidumbre de qué viene después, en un sistema que pocas veces cuida a sus leyendas cuando dejan de ser útiles.