Yordan Álvarez está demostrando que su regreso a las Grandes Ligas es solo cuestión de tiempo. El estelar toletero cubano, una de las piezas más importantes de los Houston Astros en los últimos años, se encuentra en plena etapa de rehabilitación en Doble-A con Corpus Christi y ha dejado números que ilusionan a la organización y a la fanaticada. En su más reciente presentación ante los Frisco RoughRiders, filial de los Texas Rangers, el domingo 24 de agosto, volvió a ser protagonista con el madero, confirmando que su recuperación va por excelente camino.
Desde que inició su asignación de rehabilitación, Álvarez ha dejado claro que su talento sigue intacto. Antes de este último juego ya había tenido tres encuentros en los que mostró una notable mejoría, conectando de 4-2 el 19 de agosto y de 4-3 con dos dobles, una empujada y una anotada en el choque del 21. Ahora, con otra actuación sólida, confirma que está prácticamente listo para reincorporarse al primer equipo.
En el partido más reciente, Álvarez volvió a dejar su sello. En la segunda entrada, con un corredor en segunda, conectó una línea sólida hacia el jardín derecho que se tradujo en sencillo productor, sumando su segunda carrera impulsada en esta etapa de recuperación y poniendo el marcador parcial 5×1 a favor de Corpus Christi. Sin embargo, lo mejor estaba por llegar. En la séptima entrada, con dos hombres en posición anotadora y en conteo de dos strikes, el cubano castigó la bola con un doblete entre el jardín izquierdo y central que vació las bases y amplió la ventaja 7×3. Ese batazo fue su cuarto doble en esta etapa y dejó claro que su poder y capacidad de respuesta en momentos claves siguen siendo de élite.
Al final de la jornada, se fue de 4-2 con un doblete, tres carreras impulsadas y una anotada. Más allá de los números, lo más importante es que luce contundente en sus contactos, sin mostrar molestias en su mano derecha, lo cual era la principal preocupación del cuerpo técnico y médico.
Con esta actuación, Yordan dejó su línea ofensiva en la rehabilitación en .467/.529/.733/1.262, cifras que hablan por sí solas. En cuatro encuentros acumula siete hits en 15 turnos, cuatro carreras impulsadas, cuatro anotadas, cuatro dobles, una base robada, dos boletos y apenas tres ponches. Un rendimiento que no solo entusiasma a los fanáticos, sino que obliga a los Astros a ir preparando su retorno a la alineación principal, donde siempre ha sido un referente ofensivo.
Es importante recordar que antes de la lesión ya era el máximo impulsador del equipo con 18 remolques en 29 encuentros, a pesar de que sus números globales no eran espectaculares: .210 de promedio, .306 en porcentaje de embasado, .340 de slugging y un OPS de .646. En ese lapso, también acumuló cuatro dobles, tres jonrones, siete anotadas, una base robada, 16 boletos, tres de ellos intencionales, cinco elevados de sacrificio y 21 ponches. Aun así, su capacidad de producir en momentos clave estaba intacta.
El regreso de Álvarez significaría una inyección de poder y confianza para Houston, que sabe bien lo que representa contar con uno de los mejores bateadores de todo el béisbol. Sus números de rehabilitación son un claro mensaje: Yordan está de vuelta y dispuesto a recuperar el protagonismo que lo ha convertido en uno de los toleteros más temidos de las Grandes Ligas.