El equipo Cuba cerró su preparación rumbo al Clásico Mundial con una contundente victoria 6×0 sobre Nicaragua en el último duelo amistoso entre ambas selecciones. El protagonismo estuvo claramente en el pitcheo, pero también hubo espacio para el poder ofensivo, en una jornada que dejó señales positivas para la tropa antillana antes del arranque oficial del torneo.
El debut más esperado fue el del zurdo Liván Moinelo, quien mostró por qué es considerado la principal carta monticular del conjunto. Aunque en su primera entrada enfrentó complicaciones al permitir que le llenaran las bases tras un hit, un error defensivo y un boleto, supo responder con sangre fría. Moinelo colgó el cero y recetó tres ponches en ese episodio, utilizando una recta que alcanzó las 93 millas por hora y una curva devastadora. En total trabajó dos entradas, permitió par de imparables y ponchó a cinco bateadores, siendo cinco de sus seis outs por la vía del strikeout.
El bullpen también cumplió con solidez. Raymond Figueredo, Randy Martínez, Randy Cueto, Brander Guevara, Frank Abel Álvarez y Armando Dueñas se combinaron para mantener la blanqueada, mostrando velocidad constante por encima de las 93 y 94 millas en varios casos. Finalmente, Raidel Martínez se encargó del noveno inning, donde volvió a demostrar su seguridad al cerrar el partido con autoridad.
A la ofensiva, el nombre propio fue Ariel Martínez. El matancero conectó su segundo jonrón en estos topes ante Nicaragua y fue el único jugador del equipo Cuba que logró volarse la cerca en la serie de preparación. Su cuadrangular en el noveno episodio, con un compañero en base, selló el marcador 6×0 y reafirmó su importancia dentro del lineup.
También destacaron momentos claves como el doble impulsor de Yulieski Remón y el batazo de Alfredo Despaigne con bases llenas que trajo tres carreras tras una jugada accidentada en el jardín derecho. Cuba supo aprovechar errores defensivos y situaciones de presión para ampliar la ventaja en momentos decisivos.
El resultado deja buenas sensaciones, especialmente por el dominio del pitcheo y la respuesta ofensiva en entradas finales. Sin embargo, los juegos oficiales serán otra historia y la exigencia aumentará considerablemente.
Ahora la pregunta que enciende el debate: ¿Este equipo Cuba tiene realmente el pitcheo necesario para competir contra las potencias del Clásico Mundial, o estos resultados ante Nicaragua pueden estar creando una falsa sensación de superioridad?