El lanzador de Boston no permite carreras limpias desde mayo y se une a un club de élite con 1300 ponches como relevista
En una noche en la que la presión volvió a tocar la puerta del bullpen, Aroldis Chapman respondió como en sus mejores tiempos: con velocidad, temple y un poco de historia. El estelar cerrador cubano sumó este jueves su salvamento número 16 de la temporada y, de paso, alcanzó los 1300 ponches de por vida, una marca que solo otros dos relevistas han logrado en la historia de las Grandes Ligas.
El hito, conseguido en la victoria 4-3 de los Boston Red Sox sobre los Tampa Bay Rays, coloca al lanzallamas zurdo en un grupo reservado exclusivamente para miembros del Salón de la Fama: Hoyt Wilhelm (1610 K) y Rich “Goose” Gossage (1502 K) son los únicos otros relevistas con semejante cifra de abanicados.
Un cierre clásico, al estilo Chapman
El escenario fue digno de película. Con los Red Sox remontando en la séptima entrada, Chapman subió al montículo en el noveno para preservar una victoria que consolidaba la racha de siete triunfos consecutivos del equipo. Enfrentó a tres bateadores que le exigieron lo mejor de su repertorio:
- Chandler Simpson cayó con un elevado al jardín central tras solo dos lanzamientos.
- Jake Mangum conectó un sencillo que encendió las alarmas y puso en circulación la potencial carrera del empate.
- Pero fue entonces cuando el cubano mostró por qué sigue siendo uno de los cerradores más intimidantes del juego.
Frente a Danny Jansen, Chapman alternó una recta de 96.7 mph y un sinker de 97.1 antes de liquidarlo con un splitter mordaz contra la tierra. Luego, en un duelo tenso contra Taylor Walls, volvió a hacer gala de su comando y potencia, cerrando con otro splitter letal que provocó un swing sin contacto para sellar el out 27 y su rescate número 16.
Una campaña silenciosamente dominante
Desde el 28 de mayo, Chapman no permite una carrera limpia. Han sido 17 apariciones consecutivas con efectividad perfecta, durante las cuales ha lanzado 16 innings, permitido solo 5 hits y repartido 27 ponches.
Su dominio no ha pasado desapercibido en el entorno de las Grandes Ligas, especialmente con el período de traspasos acercándose. Aunque a mediados de junio se especulaba que los Red Sox podrían ser vendedores, la reciente racha ganadora ha cambiado el panorama y Chapman se ha convertido en pieza clave en el renacer bostoniano, tanto así que todo apunta a que se quedará en Fenway.
Un nombre que sigue escribiendo legado
La carrera de Aroldis Chapman ha tenido capítulos gloriosos y otros más oscuros, pero en 2025 está viviendo una segunda primavera que lo coloca nuevamente entre la élite del pitcheo. Su ingreso al club de los 1300 ponches no es una simple estadística, sino un testamento de longevidad, consistencia y poder.
Con 16 salvamentos, una efectividad inmaculada en el último mes y una recta que aún puede tocar las 98 mph, el cubano no solo está silenciando bates, sino también cualquier duda sobre su vigencia en la Gran Carpa.
¿Próximo destino? Por ahora, Boston parece ser su casa… y los libros de historia, su lugar definitivo.