Aroldis Chapman continúa deslumbrando en las Grandes Ligas a sus 37 años con un dominio que parece no tener fecha de caducidad. El veterano lanzador cubano volvió a dar muestra de su poderío el martes 24 de junio, en un compromiso ante Los Angeles Angels, donde extendió su racha de presentaciones sin permitir carreras limpias y reafirmó su estatus como uno de los brazos más confiables del bullpen de los Boston Red Sox.
Chapman fue llamado en la novena entrada tras un empate 1-1 producto de una falla del relevista Greg Weissert, quien permitió que los Angelinos igualaran el marcador. La misión de Chapman no era obtener el rescate, pero sí contener a los bates rivales y darle una oportunidad a su equipo de luchar en extrainnings. Como en los viejos tiempos, el zurdo de Holguín subió a la lomita del Angel Stadium con la responsabilidad de apagar el fuego, enfrentándose a nombres de peso en el lineup rival.
El primer bateador fue nada menos que Mike Trout. A pesar de abrir con una bola, Chapman niveló el conteo con una recta de casi 98 mph. Trout conectó un rodado complicado tras un slider, que el mismo lanzador intentó atrapar sin éxito, permitiendo que el jardinero se embasara. Sin embargo, la presión no alteró al cubano. Inmediatamente ponchó a Taylor Ward con tres lanzamientos fulminantes, incluyendo un sinker a 98.5 mph que el bateador no logró ni tocar.
Luego vino Logan O’Hoppe, quien también fue víctima de la potencia de Chapman. El cubano le recetó un ponche en cuatro envíos, culminando la secuencia con un sinker a casi 100 mph. Parecía que Chapman se iría sin problemas, pero Jo Adell mostró resistencia. Después de varios fouls y una cuenta completa, logró negociar un boleto tras un sinker alto, convirtiéndose en apenas el primer bateador que recibe una base por bolas de Chapman desde el 1 de junio.
Con Trout en segunda como potencial carrera de la victoria, el zurdo enfrentó a Scott Kingery, a quien dominó con una combinación de rectas y sliders, ponchándolo sin darle opción. Así concluyó una actuación magistral con dos ponches más para su cuenta, frustrando las aspiraciones de los Angelinos de dejar en el terreno a los Red Sox. Aunque Boston terminó perdiendo 3-2 en extrainnings, la labor de Chapman fue clave para mantener al equipo en la pelea.
Esta actuación extendió a 13 los juegos consecutivos de Aroldis Chapman sin permitir carreras limpias, una racha que comenzó el pasado 28 de mayo. En ese lapso, ha lanzado 12 entradas en las que solo ha permitido tres imparables y ha abanicado a 20 rivales. Su control ha sido notable en 2025: en 36 apariciones ha otorgado apenas 10 boletos, una cifra que refleja su madurez, precisión y enfoque en el montículo.
A estas alturas de su carrera, Chapman no solo mantiene su velocidad característica, con lanzamientos por encima de las 100 millas por hora, sino que ha evolucionado como lanzador, dominando el arte del pitcheo con más sabiduría y eficiencia. Sin duda, su nivel actual lo coloca nuevamente entre los relevistas más dominantes de la temporada.