MALAS NOTICIAS!! JULIO CESAR LA CRUZ PASÓ VERGUENZA EN EL MUNDIAL DE BOXEO!! MIRA COMO LO APALEARON

El boxeo cubano, otrora potencia indiscutible en los grandes escenarios internacionales, vivió una jornada para el olvido en el Campeonato Mundial de la Asociación Internacional de Boxeo celebrado en Dubái. El 10 de diciembre quedó marcado como un día gris para los “Domadores”, que sufrieron tres derrotas devastadoras y quedaron prácticamente sin opciones de medallas, salvo por la actuación salvadora del bicampeón olímpico Arlen López, único que logró avanzar y asegurar al menos un bronce.

La velada comenzó con señales claras de que la noche sería cuesta arriba. En más de 92 kilogramos, Fernando Arzola cayó por un contundente 5-0 ante el uzbeko Arman Makhanof. Aunque el veredicto pareció aplastante, el desarrollo del combate contó otra historia. Arzola envió a la lona a su rival en el tercer asalto con un golpe preciso que mereció conteo de protección. A pesar de este momento clave, los jueces no vieron suficiente superioridad en el trabajo del cubano, lo que generó reclamos inmediatos por parte de su esquina.

En los 51 kilogramos, Giolvis Salfrán tampoco pudo mantener el buen ritmo que había mostrado en sus primeras peleas del certamen. Fue superado de manera unánime por el armenio Rudolf Garboyan, poniendo fin a una actuación que había despertado ilusiones entre los seguidores del boxeo cubano.

El único respiro de la jornada vino de la mano de Arlen López, quien en un combate sumamente táctico derrotó 3-2 al tayiko Nekruz Salimov. El doble campeón olímpico mostró su experiencia, ajustó el plan de pelea y evitó que el equipo cubano quedara completamente en blanco. Su avance mantiene encendida la única luz de esperanza para la delegación.

Pero el golpe más doloroso llegó con la derrota de Julio César La Cruz, figura emblemática del boxeo cubano y uno de los referentes de la última década. “La Sombra” fue ampliamente dominado por el uzbeko Turabek Khabibullaev, quien se llevó cuatro de los cinco veredictos. La Cruz lució lejos de sus mejores épocas y confirmó el declive competitivo que ya venía insinuando en eventos previos.

A esto se suma la polémica selección del equipo, marcada por notorias ausencias que mermaron las posibilidades de un desempeño sólido. El resultado final no hizo más que evidenciar la profunda crisis que atraviesa el boxeo cubano, un gigante histórico que sigue perdiendo terreno en los escenarios donde antes imponía respeto absoluto.