Erislandy Álvarez, uno de los boxeadores cubanos más destacados de la actualidad, se prepara para afrontar un nuevo reto en su carrera deportiva con la mira puesta en el Campeonato Mundial de Boxeo, que tendrá lugar en Liverpool, Inglaterra, a partir del 4 de septiembre. El cienfueguero, campeón olímpico en París 2024, se ha convertido en una de las principales cartas de triunfo de la escuadra cubana Domadores, que buscará brillar en este prestigioso certamen. Sin embargo, Álvarez no solo afrontará la presión de representar a su país, sino también el desafío de competir en una división distinta a la que lo vio coronarse en la cita veraniega.
En esta ocasión, el púgil cubano dejará atrás su categoría natural de 63.5 kilogramos para incursionar en los 65 kg, lo que supone un cambio significativo en su preparación y estrategia. Según explicó recientemente en una entrevista con el periodista Guillermo Rodríguez Hidalgo, este paso lo ha fortalecido más de lo que esperaba. “Me siento bastante fuerte en esta división. Me han dado un kilogramo y medio y me siento más fuerte porque el profesor me ha hecho rebotar hacia arriba y lo que hizo fue acomodarme más en los 65 kilogramos. Vamos a ir a ese Mundial por la medalla de oro, que en el pasado nos quedamos en plata. Vamos a buscar el oro que es lo que se quiere”, aseguró con determinación.
El recuerdo de la final en Tashkent 2023, donde cayó ante el francés Sofiane Oumiha, aún está fresco en su memoria. Sin embargo, lejos de ser una carga, esa experiencia se ha convertido en un motor para llegar más lejos en esta nueva oportunidad. Álvarez quiere transformar la plata en oro y demostrar que su talento y disciplina lo colocan entre los mejores boxeadores del orbe.
Uno de los aspectos que más ha influido en su evolución reciente ha sido su incursión en el ámbito rentado del boxeo. Aunque aún se mantiene en el amateur, sus entrenamientos y sparrings con figuras de gran nivel en el profesionalismo le han brindado un aprendizaje invaluable. El cienfueguero lo confesó sin reservas: “Hay mucho progreso en mí. He cambiado demasiado pues he tenido sparrings con gente de experiencia. Me ha ayudado bastante, porque en el boxeo profesional hay varios estilos y hay gente de alta calidad, lo que nos ayuda para el boxeo amateur”. Estas palabras reflejan el crecimient
o de un atleta que ha sabido absorber lo mejor de ambos mundos para perfeccionar su estilo.
El cubano tiene claro que su objetivo es único y firme: conquistar el oro en Liverpool. En su mensaje a la afición fue contundente, pidiendo confianza y apoyo: “Que esperen lo mejor de mí y de los boxeadores que vamos a ese Mundial, que vamos a traer todas esas medallas para acá”. Consciente de que la presión es alta, Álvarez la asume como motivación y no como obstáculo, dispuesto a dejarlo todo en cada combate.
En el panorama general de la escuadra cubana, él y Julio César La Cruz aparecen como las cartas más sólidas para buscar preseas doradas. También se suma a esta lista Alejandro Claro, medallista de bronce en Tashkent 2023, aunque para los demás integrantes del equipo el camino se presenta bastante complicado.
Con determinación, esfuerzo y un cambio positivo en su carrera, Erislandy Álvarez se presenta en Liverpool no solo como un contendiente más, sino como un verdadero aspirante al título. Su preparación, madurez y experiencia lo colocan como una de las grandes esperanzas de Cuba para volver a reinar en el boxeo mundial.