Juan Soto atraviesa una de las temporadas más desafortunadas de su carrera en Grandes Ligas, al menos desde el punto de vista estadístico. Según un análisis reciente basado en datos de FanGraphs, el dominicano encabeza la lista de los bateadores con más mala suerte en toda la MLB en 2025. La diferencia entre su wOBA (.385) y su xwOBA (.455) es de -0.070, lo que indica una brecha considerable entre su producción real y lo que debería estar generando en base a la calidad de sus contactos.
El wOBA (Weighted On-Base Average) mide el rendimiento ofensivo de un jugador, ponderando cada tipo de hit según su valor real. El xwOBA (Expected Weighted On-Base Average) representa lo que el bateador debería estar consiguiendo si todas las pelotas puestas en juego tuvieran resultados promedio según su velocidad de salida y ángulo de elevación. En el caso de Juan Soto, la diferencia negativa de -0.070 refleja que, aunque está haciendo un contacto de alta calidad de forma constante, los resultados no le han favorecido.
Soto supera en esta estadística negativa a otros bateadores también afectados por la mala fortuna. Bryan Reynolds y Ben Rice registran una diferencia de -0.065, mientras que Vladimir Guerrero Jr. y Luis Garcia Jr. aparecen con -0.053. Sin embargo, ninguno de ellos alcanza el nivel de discrepancia que sufre Soto, quien lidera claramente este listado.
La situación de Soto podría explicarse por diversos factores: defensas bien posicionadas, batazos bien conectados pero directamente hacia los fildeadores, o jugadas espectaculares que han evitado que sus batazos terminen en hits. Aunque este tipo de situaciones son parte del béisbol, los datos demuestran que su rendimiento real está siendo impactado negativamente por circunstancias fuera de su control.
Pese a esta situación, el rendimiento general de Juan Soto en 2025 ha sido competitivo. Su wOBA de .385 sigue siendo alto y demuestra su capacidad para embasarse y producir. Sin embargo, su xwOBA de .455 indica que debería estar generando aún más ofensivamente, lo cual reafirma que no es un tema de rendimiento, sino de falta de fortuna en momentos claves.
Los fanáticos y analistas esperan que esta tendencia se revierta con el tiempo. La consistencia y disciplina de Soto en el plato lo mantienen como uno de los bateadores más peligrosos del juego, y es probable que en algún punto los batazos empiecen a encontrar los espacios. La historia reciente en MLB demuestra que estos desbalances estadísticos tienden a corregirse a lo largo de la temporada.
En resumen, Juan Soto no ha bajado su nivel, pero las estadísticas muestran que está siendo víctima de una temporada marcada por la mala suerte. Su nivel de contacto, enfoque y potencia siguen intactos, y si la tendencia se revierte, los números podrían explotar a su favor en la segunda mitad de la campaña.