Kid Chocolate, nacido como Eligio Sardiñas el 28 de octubre de 1910 en La Habana, fue una de las grandes leyendas del boxeo mundial y el orgullo de Cuba en el cuadrilátero. Desde sus humildes comienzos, se destacó por su tenacidad y habilidad sobre el ring, lo que lo llevó a convertirse en uno de los mejores pesos pluma de todos los tiempos. Aunque enfrentó dificultades físicas, como tener un brazo izquierdo más corto que el derecho, su ingenio y técnica lo convirtieron en un verdadero artista del boxeo, aprendiendo a pelear observando las películas de grandes boxeadores de su época.
Desde una edad temprana, Kid Chocolate mostró su talento innato para el boxeo. A los 12 años participó en un campeonato organizado por el periódico La Noche, y a partir de ahí su carrera despegó. Como boxeador amateur, su récord fue increíble: participó en 100 peleas, ganándolas todas, 86 de ellas por nocaut. Esta impresionante cifra pronto llamó la atención del mundo del boxeo profesional, y Kid Chocolate decidió dar el salto, enfrentándose a los mejores de su categoría.
Al convertirse en profesional, su ascenso fue meteórico. En sus primeras peleas en Estados Unidos, Kid Chocolate comenzó a generar cada vez más atención. En su debut en Nueva York, ganó 40 dólares, pero eso fue solo el inicio de una carrera que pronto lo llevaría a grandes sumas. En 1929, batió todos los récords de asistencia y taquilla cuando peleó en el Polo Grounds de Nueva York. Más de 66,000 espectadores acudieron a verlo en acción, y la recaudación total alcanzó los 215,624 dólares, una cifra extraordinaria para la época. En una de sus peleas más importantes, contra Bushy Graham, Kid Chocolate se embolsó 50,000 dólares, el pago más alto que un peso pluma había recibido hasta ese momento.
El éxito financiero de Kid Chocolate fue sorprendente. A lo largo de su carrera, llegó a generar más de un millón de dólares, una cifra que pocos boxeadores podían soñar en aquella época. Con sus impresionantes ingresos, Kid Chocolate disfrutó de una vida de lujo. Se dio el gusto de comprar propiedades en La Habana y en Estados Unidos, y era conocido por vestir con los trajes más elegantes, siempre a la moda. Su estilo refinado, tanto dentro como fuera del ring, lo convirtió en una figura icónica, admirada por muchos. Le gustaba rodearse de las mejores comodidades, desde coches de lujo hasta joyas, y vivía con la ostentación propia de las grandes estrellas de su tiempo.
Kid Chocolate no solo fue una figura destacada en el ring, sino también en la vida social de La Habana, donde se codeaba con las élites culturales y políticas. Sus noches en los clubes más exclusivos y su presencia en eventos importantes hicieron de él un ícono del glamour en Cuba y más allá. No obstante, su éxito también lo llevó a algunos excesos, y a medida que disfrutaba de su riqueza, su enfoque en el boxeo comenzó a decaer.
En la cúspide de su carrera, Kid Chocolate tenía un impresionante récord de 169 victorias consecutivas. Sin embargo, en 1933, durante un viaje a Europa, sufrió una dura derrota al ser noqueado por Tony Canzoneri. Ese fue el inicio de un declive que se agravó cuando fue diagnosticado con sífilis, una enfermedad que afectó su rendimiento en el ring. Aunque intentó regresar, nunca pudo recuperar su forma anterior y decidió retirarse en 1938.