Aroldis Chapman ha sido uno de los lanzadores más emblemáticos de la MLB en la última década, destacándose por su velocidad excepcional y su capacidad de dominar cualquier lineup contrario. Conocido como “El Destructor”, el derecho cubano ha logrado mantener una recta que supera las 100 millas por hora en múltiples temporadas, algo prácticamente inédito en la historia moderna del béisbol. En 2025, Chapman continúa siendo una de las cartas más confiables de los New York Yankees, y su habilidad para generar ponches con su poderío en el montículo ha sido clave para el equipo en la lucha por la postemporada.
La consistencia en su velocidad es un aspecto que distingue a Chapman de muchos otros relevistas. A lo largo de su carrera, ha sido capaz de mantener lanzamientos de triple dígito sin sacrificar control, algo que incluso lanzadores históricos como Randy Johnson y Nolan Ryan lograron solo de manera ocasional. Randy Johnson, apodado “Big Unit”, logró lanzar cerca de 97-98 millas por hora cuando tenía 40 años, apoyándose en su altura y su experiencia para compensar la ligera pérdida de velocidad. Por su parte, Nolan Ryan, famoso por su brazo casi imbatible, alcanzó ráfagas de 100 millas por hora en sus últimos años, incluso cuando se acercaba a los 44, aunque no lo hacía de manera constante durante toda la temporada. Estos ejemplos muestran lo extraordinario que es Chapman al mantenerse en ese nivel de velocidad en la era moderna del béisbol, donde el desgaste físico es más controlado pero también más exigente.
Chapman combina velocidad con experiencia, utilizando variaciones de lanzamientos que incluyen sliders y cambios de velocidad para confundir a los bateadores. Su efectividad no solo depende de la fuerza bruta, sino también de su inteligencia en el montículo y de la lectura de la alineación rival. Esta combinación le permite seguir siendo competitivo a pesar de los años y de la presión constante que implica ser un cerrador en uno de los equipos más seguidos de la MLB.
El futuro de Chapman respecto a mantener lanzamientos a 100 millas por hora ha sido objeto de debate entre analistas y aficionados. Los expertos sugieren que, si mantiene su régimen de entrenamiento y cuida su físico, podría seguir alcanzando estas velocidades en sus primeros años de los cuarenta, pero es improbable que lo haga de manera constante hasta alcanzar edades avanzadas, como sí pudieron hacerlo Nolan Ryan y Randy Johnson en situaciones puntuales. Chapman ha demostrado hasta ahora una capacidad física y mental excepcional que le permite desafiar los límites normales de un lanzador moderno.
Además de su velocidad, Chapman ha sido reconocido por compañeros y rivales como uno de los cerradores más difíciles de enfrentar en la MLB. Su presencia en el montículo genera respeto inmediato, y su historial de ponches y salvamentos lo coloca entre los relevistas más destacados de su generación. Con un enfoque disciplinado y un cuerpo preparado, Aroldis Chapman continúa consolidando su legado como uno de los lanzadores más temidos y admirados, y su capacidad de acercarse a los 100 millas por hora en cada relevo sigue siendo uno de los grandes atractivos para los fanáticos del béisbol en todo el mundo.
En resumen, Chapman representa la combinación perfecta de velocidad, inteligencia y experiencia, logrando algo que pocos lanzadores históricos como Nolan Ryan y Randy Johnson pudieron hacer en sus últimos años, y dejando claro que su brazo seguirá siendo una amenaza por varios años más.