Julio César La Cruz volvió a sacudir las redes sociales y lo hizo con una frase que nadie esperaba y que desató un nuevo incendio mediático. “Las órdenes se cumplen, decía el Comandante”, soltó el boxeador cubano, y bastaron esas palabras para que el debate explotara. En un momento en el que su carrera deportiva genera más dudas que certezas, La Cruz decidió alzar la voz y dejar claro que no piensa retirarse ni dar un paso atrás. La noticia corrió como pólvora y colocó nuevamente a “La Sombra” en el centro de la conversación deportiva y política.
El dos veces campeón olímpico y cinco veces monarca mundial reconoció que atraviesa una etapa diferente, pero insiste en que todavía tiene combustible para competir al más alto nivel. Lejos de mostrarse resignado por el descenso cualitativo de sus resultados recientes, el camagüeyano afirmó que vive una etapa de optimismo, entrenando con intensidad y convencido de que puede seguir aportando triunfos al boxeo cubano. Su discurso dejó claro que se siente parte activa de la nueva generación y que está dispuesto a asumir cualquier rol que le asignen.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue su postura ante la decisión técnica de cambiarlo de división. Julio César La Cruz ahora competirá en los 90 kilogramos, un movimiento que sorprendió a muchos, teniendo en cuenta su historial reciente en categorías superiores. Para él, sin embargo, no hay margen para la duda ni el cuestionamiento. Aseguró que acatará la determinación del colectivo técnico sin reservas, apelando a la disciplina y al deber como principios innegociables.
La frase que encendió las redes llegó precisamente al referirse a ese cambio. Al citar al Comandante en Jefe y afirmar que “las órdenes se cumplen”, La Cruz dejó un mensaje que fue interpretado de múltiples maneras. Para algunos, es una muestra de compromiso y obediencia; para otros, una señal preocupante de sumisión en una etapa donde muchos creen que debería priorizar su salud y legado.
A pesar de las críticas, el boxeador mostró una confianza inquebrantable. Dijo no temerle a los retos físicos ni a los nuevos rivales y aseguró que su mayor adversario es él mismo. Con apoyo familiar y colectivo, siente que aún puede volver a los primeros planos si logra una preparación adecuada.
Julio César La Cruz vuelve a dividir opiniones y a generar ruido fuera del ring. La pregunta queda en el aire y promete incendiar los comentarios: ¿estamos ante la determinación de un campeón que se niega a rendirse o frente a la negativa de aceptar que sus mejores días ya pasaron?