Jose Contreras y Lazo se unen y revelan cosas que nadie sabia en cuba


📰 “Mi Perro y Mi Perrito”: El curioso ritual verbal entre las leyendas José Contreras y Pedro Luis Lazo

Cuando dos gigantes del montículo cubano se encuentran, las formalidades quedan de lado. Lo que domina la escena es una frase tan peculiar como entrañable: “mi perro”.

Así se llaman, se saludan y se interrumpen mutuamente José Ariel Contreras y Pedro Luis Lazo, dos íconos del béisbol cubano que, más allá de las estadísticas y los títulos, han forjado una hermandad que rebasa las rayas de cal.

Pero, ¿de dónde nace esta curiosa muletilla? ¿Por qué dos figuras de talla mundial insisten en llamarse de forma tan poco convencional?

La respuesta, como todo buen relato beisbolero, mezcla anécdotas de camerino, derrotas internacionales y una chispa de humor que aún hoy arranca carcajadas.


🐶 La historia detrás del apodo: “Mi perro, tranquilo que mañana ganamos”

Durante una reciente aparición en El Show de Swing Completo, Contreras—campeón de la Serie Mundial con los Medias Blancas de Chicago en 2005—compartió la historia original.

Corría el año 1997. Cuba venía de perder la Copa Intercontinental en España y luego fue vapuleada en una gira por Japón. Tras la racha amarga, el mítico entrenador de pitcheo Julio Romero ofrecía un airado mitin al equipo.

“Y ahí se metió Wilson López, aquel pícher de Holguín”, recordó Contreras entre risas. “‘Tranquilo, mi perro, que ganamos mañana’, le dijo a Romero… ¡y se formó la candela! Romero lo miró como si lo hubiera ofendido de por vida”.

El clima se tensó aún más cuando López intentó disculparse diciendo: “Mi perrito, yo no lo hice para molestarlo”. Fue entonces, según Contreras, que la frase se quedó pegada al repertorio informal del equipo.

Desde ese momento, “mi perro” se volvió sinónimo de camaradería entre lanzadores. En el caso de Contreras y Lazo, se transformó en un ritual casi litúrgico.


😅 Malentendidos con sabor cubano

Pero no todos entienden el contexto. En otra ocasión, relató Contreras, un desconocido casi convierte el apodo en un altercado en pleno hotel Pinar del Río.

“Lazo estaba tomando unas cervezas y me gritó: ‘¡Mi perrito, ven pa’ca!’ El hombre con él se ofendió: ‘¿Qué falta de respeto es esa? ¡Respeta a los hombres, compadre!’”, narró Contreras. “Tuve que explicarle que así nos tratamos de cariño”.

El conflicto escaló hasta que el otro sujeto empujó a Lazo, obligando a Contreras a intervenir para evitar un problema mayor.


🧢 Dos colosos del béisbol que siguen inspirando

Más allá del apodo, los números de las llamadas “Torres Gemelas” del béisbol cubano son imponentes: 374 victorias, 156 derrotas, 3,772 ponches y 59 lechadas entre ambos. Un legado escrito en fuego en los anales de la pelota antillana.

Aunque el tiempo haya pasado, el respeto mutuo y la complicidad se mantienen intactos. “Mi perro” ya no es solo una broma privada; es símbolo de una amistad de acero forjada entre tabacos, curvas rompientes y tardes doradas en el estadio Capitán San Luis.


📣 Una tradición viva, con sabor a dogout cubano

El béisbol es muchas cosas: técnica, sacrificio, disciplina… pero también es códigos no escritos, jergas entrañables y apodos que solo entienden quienes compartieron el dugout.

Y en ese idioma propio, José Contreras y Pedro Luis Lazo siguen siendo, sin duda, los mejores perros del juego.