JEFE DEL EQUIPO CUBA HUMILLÓ Y MALTRATÓ A UN NOVATO CUBANO Y LO SACÓ DEL ROSTER

La polémica vuelve a sacudir al béisbol cubano tras conocerse la exclusión del lanzador Norge Carlos Vera del equipo nacional que participará en el Clásico Mundial de Béisbol 2026. A pesar de su interés en vestir nuevamente el uniforme de la isla, la Federación Cubana de Béisbol mantuvo su postura de declararlo inelegible debido a su salida del país en 2019, una decisión que ha generado un intenso debate dentro y fuera de la comunidad deportiva.

Vera fue durante años considerado una de las mayores promesas del pitcheo cubano. Su talento lo llevó a firmar en 2021 con los Chicago White Sox por un bono de 1.5 millones de dólares, llegando a posicionarse entre los mejores prospectos de la organización. Sin embargo, las lesiones frenaron su ascenso y finalmente fue liberado en 2024, aunque su potencial sigue siendo reconocido por especialistas y aficionados.

El punto más controvertido del caso no es solo su exclusión, sino la percepción de un trato desigual. Mientras algunos peloteros que también abandonaron delegaciones en el pasado han sido readmitidos, Vera continúa sin recibir el mismo beneficio. Esta situación ha alimentado críticas sobre una supuesta “doble vara” en la aplicación de las normas, especialmente en un momento donde el equipo cubano busca reforzar su cuerpo de lanzadores para competir al máximo nivel.

Desde el punto de vista deportivo, su ausencia podría impactar la profundidad del roster. En ligas menores, Vera llegó a mostrar efectividad combinada de 3.31, cifras que lo mantenían como una opción interesante para el relevo o la rotación. Para muchos seguidores, en un torneo corto como el Clásico Mundial, cada brazo de calidad puede marcar la diferencia entre avanzar o quedar eliminado.

El caso también vuelve a poner sobre la mesa el tema de las políticas relacionadas con la elegibilidad de peloteros que desarrollan su carrera fuera del sistema nacional. Mientras algunos defienden la disciplina institucional y el respeto a las normas, otros consideran que el béisbol cubano necesita abrirse más para reunir a todo su talento disponible y elevar su competitividad internacional.

Más allá del resultado final, la situación de Vera refleja las complejidades que enfrentan muchos jugadores cubanos entre sus decisiones profesionales y la posibilidad de representar a su país en los grandes escenarios.

Ahora el debate está en tus manos: ¿debería Cuba permitir que cualquier pelotero, sin importar su salida del país, pueda integrar la selección nacional si tiene el nivel, o las reglas actuales deben mantenerse aunque el equipo pierda talento?