Cuba cerró su participación en el Campeonato Mundial de Atletismo de Tokio 2025 con una actuación histórica, considerada la mejor de los últimos años. La delegación cubana consiguió un título mundial, algo que no se lograba desde Doha 2019, y se ubicó en el puesto 16 del medallero, detrás de potencias como Estados Unidos, Kenia y Canadá. El punto más destacado de la competencia fue el triunfo de Leyanis Pérez en el triple salto, quien se llevó la medalla de oro, superando a la campeona olímpica venezolana Yulimar Rojas y consolidando a Cuba como una nación fuerte en pruebas de salto, disciplina que ha marcado la pauta mundial en la isla durante décadas.
El balance de Cuba en Tokio 2025 incluyó además dos medallas de bronce, obtenidas por Silinda Morales en el lanzamiento de disco y Lázaro Martínez en el triple salto, sumando un total de tres preseas que superaron las expectativas de analistas y aficionados. Mario Díaz tuvo una actuación destacada en el lanzamiento de disco masculino, ubicándose en la quinta posición con un disparo de 64,71 metros. Bajo la guía de su entrenadora Hilda Elisa Ramos, Díaz compitió bajo condiciones de lluvia y con apenas un intento nulo, demostrando solidez y consistencia, y asegurando que Cuba terminara la competencia entre la élite mundial.
El rendimiento de los cubanos no se limitó a las medallas. En la tabla por puntos, la delegación también ocupó la posición 16, sumando 32 unidades gracias a actuaciones destacadas como la de Liadagmis Povea, quien terminó cuarta en triple salto, y Roxana Gómez, quien se ubicó sexta en los 400 metros con récord nacional incluido, con un tiempo de 49.48 segundos. Otras figuras emergentes como la debutante Anisleidis Ochoa destacaron con un nuevo récord cubano en los 5000 metros, marcando 15:31.35, y Daily Cooper estableció su mejor marca personal en 800 metros con un tiempo de 1:58.16, demostrando que Cuba cuenta con talento joven con proyección internacional.
El triple salto volvió a mostrar la calidad de la escuela cubana, incluso bajo otras banderas. El oro lo conquistó Pedro Pablo Pichardo, cubano nacionalizado portugués, con un salto de 17,91 metros, mientras que Martínez logró el bronce con su mejor marca de la temporada, 17,49 metros. De los seis atletas formados en Cuba que llegaron a la final masculina, tres alcanzaron la instancia decisiva: Pichardo (Portugal), Andy Díaz (Italia) y Martínez (Cuba). La ausencia de Jordan Díaz, actual campeón olímpico con España, debido a una lesión en la fase de clasificación, fue una de las notas agridulces de la competencia.
La actuación de Cuba en Tokio 2025 demuestra un balance positivo y alentador para el atletismo de la isla. La combinación de un título mundial, medallas de bronce, récords nacionales y actuaciones individuales sobresalientes pone de manifiesto la calidad del entrenamiento cubano y su capacidad para mantenerse competitivo en el escenario internacional. La destacada participación de los atletas cubanos refuerza la reputación del país como una potencia en disciplinas de salto y carreras, y deja expectativas altas de cara a los próximos eventos internacionales, consolidando al atletismo como uno de los deportes más exitosos de la mayor de las Antillas en 2025.