GERMAN MESA SE HARTA DE REGLAS DE FEDERACION CUBANA Y TOMA DECISION PARA ARMAR EQUIPO CUBA

⚾ Germán Mesa revive estrategias del pasado:

“No todo lo viejo es malo”, asegura el nuevo timonel de Cuba


“Hay muchas cosas que tenemos que cambiar, sobre todo la filosofía del juego. No todo lo viejo es malo”.
Germán Mesa, manager del equipo Cuba


LA HABANA — En un momento crítico para el béisbol cubano, donde las derrotas ya no sorprenden, Germán Mesa, el flamante manager de la selección nacional, ha optado por volver atrás. Literalmente.

Durante una entrevista concedida al periodista Pavel Otero, el exjugador y ahora entrenador declaró que planea revivir estrategias de antaño como fórmula principal en la preparación rumbo al VI Clásico Mundial de Béisbol.

Lo dijo sin titubeos, y en un tono que más parecía una advertencia que una simple reflexión:

“Tuve buenos profesores y estuve en buenos equipos. De todos ellos aprendí muchísimo. Estoy recopilando todas esas cosas para llevar una estrategia de equipo”, aseguró el excampo corto azul.


⏳ Una propuesta “retro” en tiempos de sabermetría

En una era donde el béisbol global transita por la revolución tecnológica, el big data, la sabermetría y los análisis predictivos al más alto nivel, las palabras de Germán Mesa han levantado más cejas que aplausos.

Aun así, el estratega insistió en que la clave para transformar la “rutina adversa” del béisbol cubano no está en computadoras ni laboratorios, sino en volver a las raíces: trabajo mental, filosofía de juego clásica y una cultura beisbolera que él considera olvidada.

No obstante, el gesto ha sido leído por muchos analistas como una declaración de principios nostálgica en lugar de un plan estructurado. La gran pregunta que flota en el aire es:

¿Puede el béisbol cubano recuperar el terreno perdido con ideas del siglo pasado?


🎭 El silencio técnico y la promesa diferida

Durante la entrevista, Mesa eludió ofrecer detalles tácticos o técnicos concretos. Alegó que hablaría de sistemas, entrenamientos y roles una vez se conforme la nómina definitiva del equipo. Hasta entonces, su propuesta seguirá anclada en la niebla de la ambigüedad.

“Cuando esté conformado el equipo te puedo decir cómo van a ser las cosas”, respondió ante la solicitud de mayor precisión.

Para los expertos, esta postura desperdicia una oportunidad crucial para demostrar claridad de visión y modernidad de enfoque. Más aún, considerando que Mesa formó parte del equipo técnico en el fallido Premier 12 —otro momento de dolorosa memoria para el béisbol cubano.


🧱 Filosofía por encima de técnica

Lo único tangible en su intervención fue el objetivo de cambiar la filosofía del juego, algo que muchos interpretan como un deseo de modificar la actitud y la mentalidad de los jugadores antes que sus mecánicas o esquemas de juego.

En un país donde los recursos materiales escasean y la emigración de talentos es constante, apelar al carácter y al orgullo nacional es una carta frecuente, aunque de eficacia limitada.


🎙️ Una figura que polariza

La figura de Germán Mesa —ídolo en su tiempo como jugador y ahora funcionario ligado al oficialismo— genera reacciones dispares. Su reciente designación como director del equipo nacional fue criticada por muchos sectores, en especial por haberse producido sin proceso competitivo abierto ni criterios públicos de selección.

Aun así, su discurso intenta proyectar orden y experiencia. No son sus amigos, dice, quienes lo rodean en el cuerpo técnico, sino profesionales seleccionados “por méritos”.

Pero ¿será suficiente la autoridad simbólica para devolverle el alma al béisbol cubano? ¿O estamos ante un nuevo capítulo de una dirección que intenta curar fracturas con parches del pasado?


📌 Un país, un equipo, una nostalgia

En Cuba, el béisbol es más que un deporte: es una identidad en crisis. Germán Mesa busca devolverle su esencia apelando al ayer. Pero el desafío está en que el presente exige mucho más que recuerdos: demanda ciencia, estrategia, innovación… y sobre todo, resultados.

En una nación donde el tiempo parece haberse detenido en tantas áreas de la vida, la elección de estrategias “obsoletas” no sorprende. Lo que sí sorprende es que sean defendidas con orgullo en voz alta, en pleno 2025.