La influencer cubana conocida como Flor de Cuba volvió a acaparar la atención de las redes sociales luego de responder de manera contundente a las críticas que la tildaron de “merolica” por promocionar productos en sus plataformas digitales. Lejos de guardar silencio o ignorar los comentarios negativos, Flor decidió mostrar con hechos el impacto de su trabajo y la rentabilidad que ha logrado en tan solo 28 días. La publicación que compartió en sus redes dejó claro que su actividad en línea no es un pasatiempo, sino un negocio altamente lucrativo.
Según los datos que exhibió, Flor de Cuba logró generar más de 21 mil dólares en comisiones estimadas en apenas 28 días. Esta cifra impresionante se acompaña de métricas que evidencian la magnitud de su alcance: 8.1 millones de visualizaciones de productos, 3.900 artículos vendidos y más de 155 mil dólares en GMV, o valor bruto de mercancía. Además, reportó 723 mil clics en los productos que promociona, mostrando no solo su capacidad para atraer la atención de su audiencia, sino también para convertirla en ventas efectivas. Con un toque de sarcasmo, Flor escribió: “¡En 28 días! Sufro mucho sobre todo el día del cobro”, acompañando su mensaje con una pose de victoria frente al reporte de ingresos.
El éxito de Flor de Cuba no se limita únicamente a los números económicos. Su historia personal también ha jugado un papel importante en la construcción de su imagen pública y en la conexión con sus seguidores. Flor ha compartido abiertamente los desafíos de su pasado, incluyendo períodos de escasez y dificultades personales, y cómo su obsesión por el progreso y el trabajo duro la han llevado a superarse. Esta narrativa ha inspirado a muchos de sus seguidores, quienes ven en su trayectoria un ejemplo de resiliencia y emprendimiento, mostrando que es posible transformar adversidad en éxito tangible a través del esfuerzo constante.
En cuanto a las críticas sobre su apariencia o estilo de vida, Flor de Cuba ha respondido de manera directa y estratégica. En varias ocasiones ha utilizado el humor, la ironía y la exposición de la realidad para poner límites a quienes buscan atacarla de manera gratuita. En un incidente específico, Flor respondió a un comentario negativo mostrando fotos de la familia de la usuaria que la criticó, dejando claro que no está dispuesta a tolerar ataques personales y que su reputación y su trabajo tienen un valor que no depende de la opinión de detractores.
El caso de Flor de Cuba ilustra cómo la actividad en redes sociales puede ser una fuente de ingresos real y significativa. Su experiencia demuestra que lo que algunos denominan “ser merolica” puede ser un negocio rentable, siempre que se maneje con estrategia, disciplina y autenticidad. Además, su capacidad para combinar la promoción de productos con una narrativa personal atractiva le ha permitido consolidar una base de seguidores comprometida y mantener un flujo constante de ingresos, convirtiéndose en un ejemplo de cómo transformar la influencia digital en un proyecto profesional sólido y exitoso.
Con esta respuesta pública, Flor de Cuba no solo cerró la boca de sus críticos, sino que también envió un mensaje claro a su audiencia: monetizar las redes sociales es un trabajo real, que requiere esfuerzo y creatividad, y que puede generar resultados económicos sustanciales. Su historia resalta la importancia de la perseverancia, la inteligencia digital y la capacidad de convertir la adversidad en oportunidades de crecimiento y éxito financiero, dejando en evidencia que su carrera en redes sociales va mucho más allá de la apariencia y de los prejuicios de algunos internautas.