ESCANDALO ENTRE CESAR PRIETO Y SAN LUIS CARDINALS – ULTIMAS NOTICIAS

César Prieto vivió una de las noches más especiales de su vida al debutar en Grandes Ligas con los Cardenales de San Luis, pero en medio de la emoción no pudo evitar recordar el episodio más arriesgado que marcó su carrera: la deserción de la selección cubana en 2021. Mientras caminaba desde el Great American Ball Park de Cincinnati hasta el hotel del equipo, tras su primer partido en la Gran Carpa, repasaba en su mente la carrera desesperada que emprendió cuatro años y medio atrás, cuando corrió desde un hotel en West Palm Beach, Florida, hacia un auto que lo esperaba para llevarlo a la libertad.

Nacido en Cienfuegos, Prieto tenía 22 años cuando tomó la decisión de abandonar a su equipo nacional. Con la selección cubana disputaba un torneo clasificatorio para los Juegos Olímpicos, y allí ejecutó su plan. Bajó del autobús, corrió hacia el vehículo y en segundos se convirtió en un desertor. Aquel momento, según confiesa, fueron los 30 segundos más locos de su vida, llenos de nervios y de miedo, pero también de una extraña calma interior que le confirmaba que estaba haciendo lo correcto. Hoy, con su debut en las Mayores, asegura que no se arrepiente en lo absoluto.

El camino no fue sencillo. Durante años meditó la posibilidad de escapar, aunque su familia no lo apoyaba del todo. Su abuelo, quien le enseñó a jugar béisbol y lo cuidaba de lesiones en la finca familiar, le aconsejaba que no desertara. Sus padres, César y María, también estaban en contra, aunque sabían que no podían detener su determinación. Con la ayuda de Billy Henderson y Jo Hastings, residentes en Florida que durante tres años planearon con él la estrategia, se preparó para dar el paso. En un inicio pensó escapar en el Aeropuerto Internacional de Miami, pero al no concretarse esa opción, aprovechó la llegada al hotel en West Palm Beach para huir.

Los días previos fueron de insomnio y ansiedad. Temía que algo saliera mal, pero cuando corrió hacia el auto y se alejó de sus compañeros, sintió un alivio enorme. Minutos después llamó a su padre para confirmar que estaba a salvo. Entre lágrimas, gritos de “U-S-A” y sentimientos encontrados, comenzaba una nueva etapa de su vida. Prieto recuerda que trató de mezclarse entre la gente en un centro comercial cercano, intentando asimilar lo que acababa de hacer. Fue un instante de felicidad, pero también de tristeza por lo que dejaba atrás.

Su talento, sin embargo, lo empujó rápidamente hacia el profesionalismo. Tras asentarse en Clearwater, Florida, se concentró en bajar de peso y mejorar su físico. Los Orioles lo firmaron con un bono de 650.000 dólares, y en 2023 fue pieza clave en el cambio que envió al lanzador Jack Flaherty a Baltimore. Los Cardenales se interesaron en él por su consistencia y proyección. En Triple-A Memphis se consolidó como un bateador confiable, con una línea ofensiva de .295/.359/.448/.807, sumando 29 dobles, nueve jonrones y 62 carreras impulsadas en la temporada 2025.

Finalmente, su esfuerzo se vio recompensado con el ascenso a las Grandes Ligas. Aunque se ponchó en su debut, lo vivió como un renacer. “Siento que volví a nacer. Es como si fuera una nueva persona ahora”, expresó. Asegura que fue muy difícil al principio, porque no conocía a muchas personas en Estados Unidos, pero hoy está convencido de que tomó la mejor decisión. Para él, esa carrera hacia la libertad significó dejar atrás una vida y comenzar otra, que lo ha llevado a cumplir el sueño de su niñez: jugar en las Grandes Ligas.