La reciente sanción impuesta al lanzador pinareño Erly Casanova ha desatado una ola de inconformidad dentro del ámbito del béisbol cubano, incluyendo incluso a figuras del propio sistema deportivo nacional. La Comisión Nacional de Béisbol aplicó una sanción de un año de separación de los terrenos al veterano serpentinero, a pesar de que la Comisión Provincial de Pinar del Río había propuesto solo tres meses de suspensión. Esta decisión ha generado un fuerte rechazo, particularmente por parte del comisionado provincial Heriberto Suárez, quien en entrevista con el periodista oficialista Osbel Benítez expresó abiertamente su desacuerdo y anunció que apelarán la sanción.
Erly Casanova no es un nombre cualquiera en la pelota cubana. Con 19 Series Nacionales a sus espaldas y una trayectoria marcada por la entrega, ha ganado el respeto del público y del gremio beisbolero. Su carrera ha sido también una historia de resistencia humana, como cuando, en medio de la enfermedad terminal de su esposa, decidió seguir lanzando y regaló a la afición uno de los momentos más emotivos de los últimos años. Esa imagen de fortaleza y compromiso hace aún más incomprensible el trato que ha recibido por parte de la Comisión Nacional.
Según relató Suárez, la propuesta de tres meses de sanción fue rechazada por el presidente de la Comisión Nacional, Juan Reynaldo Pérez Pardo, quien insistió en revisar el caso y aplicar una medida más severa. Finalmente, la entidad con sede en La Habana optó por imponer un castigo de un año, argumentando una “indisciplina grave”, sin ofrecer mayores detalles al respecto. “Personalmente le dije al compañero que esto podía traer problemas, que es probable que sea el último año de Erly Casanova y que es importante para las aspiraciones del equipo. Nos respondió que hay un reglamento que cumplir”, afirmó el comisionado provincial.
Suárez también dejó claro que la prioridad de la Comisión Provincial es contar con Casanova para la Serie Nacional, considerando su valor tanto deportivo como humano dentro del equipo pinareño. “Lo más importante para nosotros es salvar a Erly, tenerlo aquí con nosotros jugando porque sabemos lo importante que es para nuestras aspiraciones de discutir el campeonato”, dijo, dejando entrever la esperanza de poder revertir la sanción a los seis meses, cuando la normativa permita realizar la reclamación formal.
En paralelo, las declaraciones del presidente Pérez Pardo al periodista Pavel Otero han generado aún más confusión. Si bien reconoció que la propuesta inicial vino de la provincia, omitió mencionar que dicha propuesta era sensiblemente inferior a la sanción final, lo que ha sido visto como una estrategia engañosa para justificar una medida impopular. Según Pérez Pardo, la decisión fue evaluada por el departamento jurídico del INDER y por la Federación Cubana de Béisbol, quienes determinaron la sanción definitiva de un año sin competir.
Este episodio vuelve a evidenciar la falta de transparencia y la desconexión entre las autoridades nacionales del béisbol y las realidades de los equipos provinciales y sus atletas. Mientras tanto, el caso de Erly Casanova queda como otro ejemplo de cómo decisiones burocráticas pueden arruinar el tramo final de la carrera de un ídolo que ha dado todo por su camiseta.