ESCANDALO!! BOXEADOR CUBANO BUSCA JUSTICIA ¡MIRA QUE LE PASÓ!

El boxeador cubano reclama que se anule su única derrota profesional tras confirmarse el positivo por sustancias prohibidas del púgil ruso-australiano

Yunior “Broncoman” Menéndez, uno de los boxeadores cubanos profesionales más destacados fuera de la isla, rompió el silencio este 9 de julio, luego de que se confirmara que su rival Imam Khataev —ruso nacionalizado australiano— dio positivo por dopaje en un control oficial realizado en abril de este año.

Menéndez, quien actualmente reside en Panamá, denunció públicamente que la única derrota que figura en su hoja de servicios fue provocada durante el período en el cual su oponente se encontraba dopado, por lo que exigió a la Asociación Internacional de Boxeo (IBA) que se anule oficialmente ese resultado y se revise su récord.


💉 Una derrota bajo la sombra del dopaje

El combate en cuestión se celebró el 9 de diciembre de 2024, en Grozny, Rusia, donde el cubano cayó por nocaut técnico en el tercer asalto frente a Khataev. Sin embargo, esta semana se confirmó que el europeo arrojó positivo por clomifeno, un modulador hormonal prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) que potencia artificialmente la testosterona y favorece el desarrollo muscular.

“Ese combate sucedió durante el período oficial de dopaje confirmado. No hubo control antidopaje tras esa pelea, y por eso hoy exijo que ese resultado sea eliminado. Estoy pidiendo justicia, no excusas”, expresó Menéndez en una publicación contundente en su cuenta oficial de Facebook.


📣 El reclamo: rectificar el historial

Menéndez —quien llegaba invicto al combate y estaba ubicado en el puesto #15 del ranking del WBC— recalcó que la anulación de ese resultado no es solo una cuestión personal, sino una defensa de los principios fundamentales del deporte limpio.

“Como boxeador profesional, y representante limpio de Panamá, defiendo el principio más básico del deporte: la competencia justa”, sostuvo el antillano.

El escándalo cobra aún más relevancia porque Khataev tiene programado un combate de alto perfil este 12 de julio frente al también cubano David Morrell Jr., aunque la validez de dicho enfrentamiento ahora pende de un hilo, debido a la sanción de dos años de inelegibilidad impuesta por la ITA (Agencia Internacional de Pruebas).


🔍 Organismos involucrados y vacío legal

El caso ha sido abordado por un conjunto de organizaciones de peso: IBA (Asociación Internacional de Boxeo), COI (Comité Olímpico Internacional) y World Boxing, todas representadas por la ITA. Estas entidades anularon retroactivamente todos los resultados obtenidos por Khataev desde el 9 de abril de 2024, pero el combate del 9 de diciembre aún no ha sido incluido en las rectificaciones, debido a que no hubo control antidopaje en ese evento específico.

Menéndez, sin embargo, asegura que la falta de prueba post-combate no puede invalidar la evidencia científica que demuestra que Khataev ya se encontraba bajo los efectos del dopaje en el momento del enfrentamiento.


🧭 “No es por mí. Es por el boxeo”

En una de las frases más resonantes de su pronunciamiento, Yunior Menéndez dejó claro que su demanda trasciende lo individual:

“Esto no es solo por mí, ni todo lo que perdí injustamente, es por el boxeo, por todos los que entrenamos sin atajos”.

El capitalino cerró su intervención con un llamado a las autoridades del boxeo profesional, instándolas a que establezcan precedentes claros contra el dopaje y protejan la integridad de los atletas que compiten con honestidad.


⏳ A la espera de respuestas

Al cierre de esta edición, la IBA no ha emitido comentarios oficiales sobre el pedido formal de Menéndez. Tampoco ha trascendido si el combate entre Khataev y Morrell Jr. será cancelado o modificado debido a la sanción en curso.

Lo que sí parece evidente es que, con esta denuncia, Yunior Menéndez ha colocado una piedra angular en el debate sobre justicia y ética deportiva en el boxeo profesional contemporáneo.


🥊 “La justicia en el ring no solo se mide por los golpes, sino por la verdad que los sostiene.” — NYT