Razones y probabilidade
Aroldis Chapman, uno de los cerradores más temidos de las Grandes Ligas, está atravesando un momento estelar en su carrera a los 37 años, y su nombre vuelve a estar en el centro de los rumores del mercado de cambios de cara al cierre de la temporada 2025. El lanzador cubano, actual miembro de los Boston Red Sox, ha demostrado que el tiempo no ha hecho mella en su imponente repertorio y su dominio desde la lomita. Con una efectividad de 1.36, un WHIP de 0.82 y 44 ponches en apenas 33 innings lanzados, Chapman se posiciona como uno de los relevistas más eficientes y codiciados de esta campaña.
El zurdo firmó por 10.5 millones de dólares para la temporada 2025, una cifra que, considerando su rendimiento, resulta más que razonable para equipos con aspiraciones serias al título. Uno de ellos es Philadelphia Phillies, conjunto que ha emergido como posible destino del holguinero ante la necesidad urgente de reforzar su bullpen, especialmente tras la suspensión del también zurdo José Alvarado por violación al reglamento de sustancias prohibidas de MLB. Esta baja ha dejado un hueco significativo en el cuerpo de relevistas de los Phillies, y Chapman encaja perfectamente en ese espacio tanto por perfil como por experiencia.
La posibilidad de ver a Chapman vestido con el uniforme de Philadelphia no es descabellada. El equipo lucha por mantenerse en la cima de la División Este de la Liga Nacional y quiere llegar a octubre con un bullpen reforzado. En ese contexto, Chapman representa una garantía. Ya sabe lo que es brillar en la postemporada, como lo hizo en 2016 con los Cubs —con quienes ganó la Serie Mundial— y en 2023 con los Rangers, en una nueva conquista. Su presencia infunde respeto, y su recta de más de 100 millas por hora sigue siendo su carta de presentación.
Mientras tanto, la situación de los Red Sox invita a pensar que la salida de Chapman es solo cuestión de tiempo. El equipo dirigido por Alex Cora viene de ser barrido por Los Angeles Angels y cuenta con un récord negativo de 40-42. Aunque matemáticamente aún están en la lucha, la falta de estabilidad y la inconsistencia del equipo hacen pensar que la organización podría optar por cambiar a algunas de sus piezas más valiosas antes de la fecha límite, y Chapman, quien será agente libre al finalizar la temporada, representa una oportunidad de oro para obtener buenos prospectos a cambio.
Boston sabe que no tiene muchas herramientas para negociar una extensión con Chapman a largo plazo, y su gran momento actual podría ser la mejor moneda de cambio disponible. En este contexto, Philadelphia emerge como un socio ideal. Tiene una sólida base de prospectos en sus ligas menores y podría ofrecer a Boston el tipo de talento joven que la franquicia necesita para replantearse el futuro a corto y mediano plazo.
Todo apunta a que si los Phillies hacen la llamada, Boston atenderá. Y si Aroldis Chapman se une al bullpen de los Phillies, no cabe duda de que el equipo ganaría un refuerzo de lujo para buscar el anillo en la recta final de la temporada.