Es justo que un pelotero que abandonó la Isla regrese a jugar por el equipo Cuba?

⚾🇨🇺 ¿Jugar por Cuba es un orgullo o una vergüenza?

El debate sobre si un pelotero que abandonó la Isla debe o no regresar a jugar por el equipo Cuba sigue generando una división profunda entre fanáticos, expertos y jugadores.

🧢 Para muchos, el simple hecho de haber nacido en Cuba y haber desarrollado su talento bajo el sol antillano ya es razón suficiente para que cualquier jugador tenga derecho a representar a su país, sin importar cómo ni cuándo salió.
🚫 Pero las decisiones políticas que durante décadas han condicionado quién puede o no vestir la franela nacional siguen pesando más que el talento o el mérito deportivo.

❌ El problema no es solo deportivo. Es humano, ético y moral.

Durante años, peloteros cubanos que decidieron buscar una vida mejor en ligas extranjeras —sobre todo en las Grandes Ligas— fueron castigados con dureza por el gobierno cubano.
🔒 Se les prohibió volver a representar al equipo nacional.
🏠 Pasaron años sin ver a sus familias.
📕 Fueron borrados de la historia deportiva oficial.
🤬 Muchos fueron tildados de traidores, desertores y mercenarios.

Todo eso por el simple hecho de querer competir al más alto nivel y darle una mejor vida a los suyos.

🌐 Con la llegada de internet y el acceso libre a la información, esa narrativa se vino abajo.
👀 El pueblo cubano ha visto —con sus propios ojos— las hazañas de Yordan Álvarez, Aroldis Chapman, José Abreu, Yuli Gurriel y tantos otros brillar en la MLB.
🎖️ Ya no se puede negar su cubanía ni su grandeza.

🛑 Pero el perdón institucional nunca ha llegado.
🗣️ Nadie ha pedido disculpas.
🚫 Nadie ha reconocido públicamente su derecho a representar a Cuba.


❓ Entonces, ¿jugar por Cuba es un orgullo… o una vergüenza?

🔥 Muchos jugadores aún sienten el deseo profundo de vestir la camiseta nacional.
Pero no bajo un sistema donde la política decide quién es cubano y quién no.

👕 Llevar el uniforme del equipo Cuba debería ser un honor que represente a toda una nación, no a un partido.

💡 El caso del “Team Asere” en el Clásico Mundial 2023 lo demostró:
📸 Miguel Díaz-Canel apareció con el equipo, intentando usar su éxito como propaganda.

🤨 Y ahí surge otra pregunta esencial:
¿A quién representa el pelotero cuando juega por el equipo Cuba?

Porque si fuera verdaderamente el equipo del pueblo…
📝 No habría listas negras.
🔍 No existirían filtros ideológicos.


🌎 En un contexto ideal, Cuba debería seguir el ejemplo de Venezuela, donde —aun con tensiones políticas— los peloteros pueden representar a su país sin importar su ideología.

Mientras eso no cambie en la Isla:
💔 seguirán las divisiones,
😤 los resentimientos,
y la falta de justicia para quienes han dado tanto al béisbol cubano.

🏆 Y lo único que piden es simple:
ser reconocidos como lo que son — cubanos, de pleno derecho.