Erislandy Álvarez gana y retiene Cinturón Continental de la AMB

Erislandy Álvarez volvió a demostrar por qué es considerado una de las grandes promesas del boxeo cubano y latinoamericano al retener el Cinturón Continental Latinoamericano de la AMB en la división Superligera. En una noche cargada de expectativas, el joven campeón de 25 años enfrentó en Varadero a un Rogelio Jiménez que llegó con la experiencia acumulada de más de quince peleas profesionales y con la reputación de ser un rival aguerrido y difícil de descifrar. El combate, celebrado en el Hotel Meliá Internacional como parte de la Cuban Boxing Night, cumplió con todas las expectativas al ofrecer intensidad, técnica y drama de principio a fin.

Álvarez, cuyo ascenso ha sido meteórico tras su brillante etapa amateur coronada con el oro olímpico en París 2024, llegó con un récord impecable de cinco victorias sin derrotas. Su victoria anterior ante el brasileño Eduardo Costa le dio el título que ahora defendía, consolidándolo como una figura en ascenso dentro del boxeo profesional. Jiménez, por su parte, entró al ring con una foja de 14 triunfos, 9 de ellos por nocaut, dos reveses y un empate, además de venir motivado tras vencer a su compatriota Carlos Eduardo Reyes.

El combate inició con dos asaltos equilibrados, marcados por estudios mutuos y dominio alterno. Sin embargo, para el tercer round, el cubano comenzó a imponer su ritmo y conectar golpes más certeros, mientras el mexicano mostraba dificultades para ajustarse. El cuarto episodio volvió a equilibrar la balanza, con pasajes en los que Jiménez lució superior. Pero Álvarez recuperó el control en los asaltos quinto y sexto, donde castigó con combinaciones limpias y aprovechó el evidente desgaste del rival.

Los rounds siete y ocho volvieron a ser cerrados, con pocos intercambios y pausas constantes debido a los abrazos producto del cansancio. El drama llegó en el noveno asalto, cuando Jiménez conectó los mejores golpes de la pelea y logró enviar a la lona al cubano, encendiendo la tensión en la arena. Sin embargo, Erislandy entró al décimo y último round decidido a recuperar el control. Tomó la iniciativa, presionó al mexicano y ambos protagonizaron un cierre vibrante que puso de pie al público.

Al final, los jueces dictaminaron una victoria unánime pero ajustada para Álvarez, con puntuaciones de 95-94, 98-91 y 96-93, permitiéndole retener su cinturón y confirmando que el futuro del boxeo cubano tiene un nombre que comienza a resonar con fuerza.