José Iglesias se ha convertido en un caso particular dentro del mercado de agentes libres. A sus 35 años, lejos de disminuir su valor, ha reafirmado que sigue siendo uno de los peloteros más confiables, versátiles y respetados del beisbol actual. “Candelita” no envejece; más bien evoluciona. Mientras muchos jugadores se vuelven prescindibles con el paso del tiempo, Iglesias ha demostrado que aún puede aportar de manera significativa, tanto dentro como fuera del terreno. Su defensa continúa siendo de élite y su liderazgo, uno de esos intangibles que no aparecen en las estadísticas, pero que transforman un clubhouse completo.
En la última temporada, militando con los Padres, Iglesias no brilló en ofensiva, pero sí cumplió un rol esencial como utility. Participó en más de cien encuentros y se desempeñó prácticamente en todas las posiciones del cuadro, además de ver turnos como jardinero y bateador designado. Ese tipo de jugador —capaz de cubrir cualquier hueco, adaptarse a una necesidad urgente o sustituir a un titular lesionado— es invaluable para cualquier organización, especialmente en una era donde las lesiones y las rotaciones requieren flexibilidad extrema. Su capacidad para mantenerse estable defensivamente, cometer muy pocos errores y ofrecer seguridad en cada jugada lo convierte en una pieza sumamente útil.
Los Padres podrían intentar retenerlo, pues ya conocen lo que aporta y lo cómodo que se siente dentro del sistema. Sin embargo, los Mets también destacan como una posibilidad clara. En Nueva York vivió una de las etapas más emocionantes de su carrera reciente, ganándose la admiración de los fanáticos por su energía, su entrega y su hábito de aparecer en los momentos grandes. Allí dejó huella y aún conserva conexiones dentro del clubhouse, algo que puede influir al momento de firmar.
Una sorpresa, aunque no descabellada, sería verlo vestido de Dodger. Ese equipo suele apostar por jugadores experimentados que puedan fortalecer la profundidad del roster, especialmente cuando enfrentan bajas como las de Kike Hernández. También podrían entrar en la conversación clubes como los Angels, que necesitan estabilidad en su infield y verían en Iglesias una opción asequible.
Con un valor de mercado cercano a los 1.4 millones de dólares, Iglesias es accesible, útil y confiable. Su experiencia de más de una década, su defensa pulida y su versatilidad lo mantienen vigente. No importa dónde firme: “Candelita” sigue siendo ese jugador que siempre enciende al equipo cuando más lo necesitan.