EL CUBANO ERISLANDY LARA REACCIONA A SU RIVAL Y ALBOROTA LA PRENSA AMERICANA

Erislandy Lara se prepara para uno de los combates más determinantes de su carrera, una pelea de unificación que tendrá lugar el 6 de diciembre en San Antonio y que podría marcar un antes y un después en su legado dentro del boxeo profesional. A sus 42 años, el cubano afronta el reto ante Janibek Alimkhanuly, un rival invicto que llega con una fuerte campaña mediática a sus espaldas. Sin embargo, nada de esto intimida al veterano campeón, quien insiste en que la experiencia, la disciplina y la inteligencia en el ring siguen siendo sus mayores armas.

Consciente de que muchos lo consideran desfavorecido, Lara ha dejado claro que no se detendrá a escuchar opiniones externas. Para él, los pronósticos sobredimensionan el recorrido de Janibek, cuyo récord perfecto —según señala— se ha construido ante oponentes sin verdadera relevancia. Por ello, el cubano considera injusto que lo descarten y asegura que el 6 de diciembre será una oportunidad perfecta para demostrar quién realmente merece el título de peleador más peligroso de las 160 libras.

El veterano se mostró firme al afirmar que esta pelea puede consolidar su legado. Ha puesto especial énfasis en que su estado físico es excelente, el mejor en años, y que su entrenamiento ha sido diseñado para potenciar su precisión, su capacidad defensiva y, sobre todo, su contundencia. Lara incluso abrió la puerta a la posibilidad de buscar un desenlace rápido, asegurando que si la oportunidad se presenta, no dudará en buscar el nocaut. Para él, no sería una sorpresa terminar la pelea antes del límite.

Con su habitual tono seguro, adelantó que los fanáticos verán una versión renovada de “The American Dream”: más agresiva, más directa y con el objetivo claro de dañar a su rival. Está convencido de que el combate será el momento exacto para demostrar que, pese a la edad, aún tiene las herramientas técnicas, físicas y mentales para imponerse en los escenarios más exigentes.

Mientras Janibek llega con la etiqueta de futura estrella, Lara desembarca con la madurez del guerrero que ha superado innumerables batallas. Nada lo distrae y nada lo impresiona. Su mirada está puesta únicamente en la gloria, en la unificación de los cinturones y en la posibilidad de reforzar su nombre como uno de los mejores pesos medianos de su generación.