Duke Hernández revela detalles de su suspensión en el béisbol cubano: «Germán Mesa me dijo para irme»
Orlando “Duke” Hernández, legendario lanzador cubano y cuatro veces campeón de Serie Mundial con los New York Yankees, abrió su corazón en una entrevista con Beto Ferreira al relatar cómo se vivieron los momentos previos a su suspensión de por vida en el béisbol cubano, sanción que marcó el final de su carrera en la isla y lo impulsó a buscar éxito en las Grandes Ligas.
El exjugador de Industriales recordó las difíciles condiciones en que los peloteros cubanos desarrollan su carrera dentro del país. Destacó la precariedad económica y las dificultades cotidianas, incluyendo apagones y escasez, que enfrentan al salir a jugar a las provincias:
«¿Quién quiere jugar en esas condiciones? Ni los mismos peloteros de Cuba, pero no tienen otra opción. Tratas de hacer un equipo de Industriales para ir a las provincias a ver si pueden regresar con un saco de arroz, esa es la vida del pelotero cubano. Mucha gente no conoce eso porque allá se tapa todo, pero esa es la realidad», afirmó.
Hernández rememoró cómo sucedió la suspensión definitiva tras la exclusión de su hermano Liván Hernández del equipo Cuba durante el torneo en Monterrey. Tras su regreso a Cuba, el lanzador fue interrogado sobre su opinión acerca de la situación de su hermano, a lo que respondió con sinceridad:
«Sigue siendo mi hermano, es mi sangre. Yo pienso por mi cabeza, respeto la ajena. No tengo nada en contra de él… Lo único que le puedo desear es lo mejor, es mi hermano».
El entonces dirigente Germán Mesa, conocido coronel dentro del béisbol cubano, escuchó la respuesta y sin mayor discusión se levantó y se fue, dejando claro que aquella respuesta significaba la suspensión de Hernández. El lanzador explicó que no estaba dispuesto a permitir que la lealtad a su hermano fuera puesta en duda o castigada.
A raíz de ese episodio, Duke Hernández decidió abandonar Cuba, impulsado por el consejo —y la idea sembrada en su mente— por parte de Germán Mesa, quien también fue sancionado pero pudo regresar un año después a jugar. Hernández confesó:
«Te digo… Germán Mesa fue el que me dijo para irme. Él fue el que me metió esa idea en la cabeza».
A partir de ese momento, Duke Hernández inició su brillante carrera en la MLB, debutando en 1998 con los Yankees a los 32 años. Su talento y entrega le permitieron conseguir cuatro anillos de Serie Mundial, dejando un legado imborrable en el béisbol profesional.
Esta historia es un claro reflejo de las tensiones y dificultades que enfrentan los atletas cubanos dentro del sistema deportivo del país, donde la política y las lealtades familiares pueden determinar el destino profesional de una carrera.