El desarrollo de la 64 Serie Nacional de béisbol en Cuba sufrió un contratiempo significativo este sábado 4 de octubre, cuando el partido entre Las Tunas y Mayabeque tuvo que ser suspendido debido a problemas de salud que afectaron al cuerpo arbitral. Según informaciones locales, los árbitros se vieron incapacitados por afecciones digestivas, lo que imposibilitó la realización del juego en la fecha y horario programados. Ante esta situación, las autoridades decidieron reprogramar un doble encuentro para el domingo, a partir de las 10:00 a.m., en el estadio Julio Antonio Mella.
La suspensión del partido refleja un panorama preocupante en cuanto a la salud pública en la isla, donde factores como la mala higiene, la alimentación deficiente y los apagones recurrentes han contribuido a la proliferación de enfermedades. Estas condiciones no solo afectan a la población en general, sino que impactan directamente en la práctica deportiva, generando interrupciones y comprometiendo la seguridad y el rendimiento de los jugadores, entrenadores y árbitros.
En paralelo, otros equipos también han enfrentado problemas sanitarios. Los Cocodrilos de Matanzas reportaron que varios de sus jugadores, entre ellos Juan Miguel Martínez, Eduardo Blanco, Rubén Menes y Andrys Pérez, presentan síntomas relacionados con arbovirosis, lo que limita su disponibilidad para los partidos y genera complicaciones para la planificación de la temporada. A esto se suman las dificultades logísticas, como transporte y hospedaje, que han afectado a varias delegaciones y han provocado desmotivación en los peloteros, así como desinterés parcial de la afición.
En cuanto a la competencia, Las Tunas se mantienen como uno de los equipos más sólidos de los últimos años. Actualmente marchan en la quinta posición con 13 victorias y siete derrotas, consolidándose como favoritos junto a Santiago de Cuba, Industriales y Matanzas. Por su parte, Mayabeque busca meterse entre los ocho primeros para acceder a la postemporada, pero enfrenta un balance adverso de 10 triunfos y 12 derrotas, bajo la dirección de su nuevo mánager, Osmel Cordero.
Durante esta subserie, Los Leñadores de Las Tunas llevan la ventaja con dos victorias, mientras que los Huracanes de Mayabeque lograron ganar un desafío. A pesar de las dificultades sanitarias y logísticas, ambos equipos intentan mantener el nivel competitivo y seguir disputando cada juego, conscientes de que cada victoria es fundamental para sus aspiraciones de cara a la postemporada y la consolidación de sus objetivos en la temporada. La serie continúa generando expectativas, aunque las condiciones de salud y organización representan un desafío adicional para la liga y los aficionados.