DEREK JETER Y ALEX RODRIGUEZ ACABAN A LOS CUBANOS ESTRELLAS QUE LE DIJERON QUE NO A SU PATRIA

El panorama del Clásico Mundial de Béisbol sigue generando debate, y uno de los temas más polémicos gira alrededor de las estrellas de Grandes Ligas que no estarán con Cuba en la edición 2026. La realidad del roster ha sorprendido a muchos especialistas, ya que la ausencia de figuras de primer nivel ha reducido considerablemente las expectativas sobre el rendimiento del equipo en el torneo.

El hecho de que solo un jugador activo de MLB como Yoan Moncada forme parte del plantel ha sido interpretado por analistas como una señal clara de las limitaciones que enfrenta la selección. Nombres que en algún momento generaron ilusión, como Luis Robert Jr., Andy Ibáñez o Andy Pagés, finalmente no se integraron, lo que dejó al conjunto con menor profundidad, especialmente en el área ofensiva.

Ante este escenario, surgió un intenso debate sobre lo que pudo haber sido un verdadero “Dream Team” cubano. El reglamento del torneo permite cierta flexibilidad en la elegibilidad, lo que abre la puerta a peloteros con ascendencia cubana aunque hayan nacido fuera de la isla. Bajo ese criterio, una alineación ideal podría incluir figuras de peso en MLB como Nolan Arenado, Nick Castellanos o Carlos Rodón, además de talentos cubanos establecidos como Luis Robert Jr. y Lourdes Gurriel Jr.

En el área de pitcheo, el potencial también sería notable. Una rotación encabezada por Rodón y Liván Moinelo, complementada por brazos como Johan Oviedo, ofrecería mayor estabilidad. El bullpen, con nombres como Raisel Iglesias, Yariel Rodríguez y Aroldis Chapman, sería uno de los más sólidos del torneo. Sobre el papel, ese equipo tendría el talento suficiente para competir contra cualquier potencia del Clásico.

Este tema fue analizado recientemente en televisión por dos leyendas del béisbol, Derek Jeter y Alex Rodríguez, quienes coincidieron en que el potencial del talento cubano a nivel global es enorme, pero que las limitaciones en la integración de jugadores han impedido que el país presente su máxima capacidad competitiva.

El contraste entre el equipo real y el hipotético ha provocado cuestionamientos sobre el futuro del béisbol cubano en eventos internacionales. Muchos aficionados consideran que, con mayor apertura y un enfoque más flexible, Cuba podría volver a ser una potencia temida en el escenario mundial.

El debate está encendido y la opinión de los fanáticos puede marcar la conversación: ¿crees que Cuba debería convocar sin restricciones a todos los peloteros de origen cubano, aunque hayan nacido en otros países, o el equipo nacional debe estar formado solo por jugadores nacidos en la isla?