DE PELICULAS! RANDY AROZARENA ¡PROTAGONIZA JUGADA NUNCA ANTES VISTA!

Randy Arozarena continúa escribiendo su nombre en los libros de historia del béisbol de Grandes Ligas, esta vez logrando una hazaña sin precedentes en más de un siglo de existencia de la MLB. El jardinero cubano, actualmente defendiendo los colores de los Seattle Mariners en la temporada 2025, vivió una jornada única el pasado domingo 15 de junio en el Día del Padre, durante el triunfo de su equipo 6×0 sobre los Cleveland Guardians. En un juego donde no registró ningún turno al bate oficial, Arozarena logró recibir tres boletos, fue golpeado una vez, anotó dos carreras y se robó dos bases, convirtiéndose así en el primer jugador desde 1900 en lograr esa línea estadística en dicha fecha conmemorativa.

Este curioso pero impresionante desempeño no solo resalta la versatilidad y capacidad de impacto de Arozarena en el terreno, sino que también lo convirtió en apenas el séptimo pelotero en la historia de las Grandes Ligas en registrar dos anotadas, dos bases robadas y cero turnos legales en un mismo encuentro. Este tipo de actuaciones son rarísimas y colocan al cubano en un grupo de élite, donde comparte espacio con leyendas como Rickey Henderson. Curiosamente, Henderson logró una hazaña similar el 30 de julio del año 2000, también jugando para los Mariners y defendiendo la misma posición en el campo: el jardín izquierdo.

Aunque su temporada 2025 ha sido catalogada como discreta si se comparan sus promedios con años anteriores, Randy Arozarena sigue demostrando que puede aportar significativamente al éxito de su equipo. Actualmente, los Mariners están inmersos en una reñida pelea con los Houston Astros por el liderato de la División Oeste de la Liga Americana, y el cubano ha sido una pieza clave en esa batalla. En 68 juegos disputados esta campaña, acumula 57 imparables, incluyendo 14 dobles, un triple y ocho cuadrangulares, sumando 28 carreras impulsadas, 29 anotadas y 14 bases robadas.

Arozarena también alcanzó recientemente los 300 boletos en su carrera, superando a otros destacados peloteros cubanos como Yasiel Puig y Tito Fuentes. Con ese logro, se convirtió en el vigesimocuarto cubano en llegar a esa marca en la historia de las Grandes Ligas. Desde su debut en 2019 con los St. Louis Cardinals, el pinareño ha mostrado consistencia y determinación, características que lo han llevado a consolidarse como uno de los jugadores más influyentes de su generación.

Hasta ahora, su carrera acumula 640 hits, 99 jonrones, 342 carreras impulsadas, 385 anotadas, 113 bases robadas, los mencionados 300 boletos y un promedio ofensivo de .251/.347/.779 en 709 juegos. Y aunque muchos recuerdan con especial admiración su histórica postemporada de 2020 con los Tampa Bay Rays —cuando bateó para .336 en 33 partidos, con 11 jonrones y 23 carreras anotadas—, lo que Randy Arozarena continúa haciendo cada temporada es demostrar que su legado está lejos de finalizar.

En un deporte donde cada detalle puede marcar la diferencia, el impacto de Arozarena trasciende estadísticas convencionales. Su energía, inteligencia en el juego y capacidad para hacer historia lo convierten en un jugador indispensable para los Mariners y una figura trascendental dentro del béisbol moderno.