La presencia de Osiel Rodríguez en la prelista de 35 jugadores de Cuba para el próximo Clásico Mundial de Béisbol ha generado interés y debate entre los aficionados, no solo por su inclusión, sino por lo que representa su trayectoria reciente. El lanzador derecho, natural de Ciego de Ávila, aparece como una de las opciones jóvenes que intenta abrirse paso en medio de un contexto complejo para el pitcheo cubano, marcado por bajas, dudas y muchas interrogantes de cara al torneo.
Osiel llega a esta instancia con experiencia en el béisbol profesional fuera de la isla, algo que hoy pesa más que nunca a la hora de conformar el equipo nacional. Durante cinco temporadas formó parte del sistema de Ligas Menores de los Yankees de Nueva York, una organización exigente donde logró mantenerse activo entre 2019 y 2024. Sus números en ese período no pasan desapercibidos: 79 apariciones, 147 innings lanzados, nueve victorias, cuatro derrotas y tres salvamentos, con una efectividad de 4.29 y una relación ponches-boletos que habla de control y capacidad para dominar bateadores. Su WHIP de 1.20 y el bajo promedio ofensivo permitido refuerzan la idea de un lanzador con herramientas reales para competir.
Sin embargo, a inicios de 2025 fue liberado por los Yankees en un movimiento que sorprendió a muchos, sobre todo teniendo en cuenta su rendimiento. Ese giro lo llevó a buscar oportunidades en la Liga Mexicana de Béisbol, donde defendió los colores de los Bravos de León. Allí, la historia fue diferente. Aunque se mantuvo invicto en 31 salidas desde el bullpen, su efectividad y su WHIP se dispararon, reflejando dificultades de adaptación, inconsistencia y problemas para contener el daño en un entorno ofensivo muy distinto al de las Menores.
Aun así, Osiel no es un desconocido para los escenarios internacionales. Formó parte de la generación cubana que se coronó campeona mundial Sub-15 en 2016, un grupo que dejó huella y del que se esperaba mucho a largo plazo. Desde muy joven mostró un brazo poderoso, capaz de alcanzar las 97 millas por hora, lo que lo llevó a firmar con apenas 16 años un contrato significativo.
Hoy, con solo 24 años, su posible inclusión en el roster definitivo del Clásico Mundial podría convertirse en una oportunidad clave para relanzar su carrera y demostrar que aún tiene el potencial para regresar al sistema MLB. La pregunta que queda en el aire es inevitable: ¿debe Cuba apostar por brazos jóvenes como Osiel Rodríguez, aun con resultados recientes irregulares, o priorizar la experiencia por encima del potencial en un torneo tan corto y exigente?