CONOCE AL NOVATO CUBANO QUE TIENE LAS GRANDES LIGAS PARALIZADA – EDGAR QUERO

Edgar Quero ha comenzado su andar en las Grandes Ligas dejando una huella imborrable. El joven receptor cubano, actual jugador de los Chicago White Sox, protagonizó una noche histórica el pasado 22 de abril en el encuentro frente a los Minnesota Twins, que se disputó en el Target Field. Allí, el oriundo de Cienfuegos escribió su nombre en los libros de récords de la franquicia al convertirse en el cátcher más joven del equipo en conectar tres imparables en un mismo juego.

Quero, alineado como quinto bate por el manager Will Venable, tuvo una actuación sobresaliente con el madero, terminando el compromiso de 4-3 con una carrera anotada. Su rendimiento lo colocó al lado de figuras históricas como Norm Schlueter, quien logró este hito en dos ocasiones durante la campaña de 1938, cuando tenía apenas 21 años. Aunque Edgar Quero tiene 22 años, lo suyo cobra valor especial por darse en sus primeros días dentro del béisbol de Grandes Ligas.

El tercer imparable del encuentro fue, además, una muestra de su poder y capacidad de hacer contacto sólido. Ese batazo, conectado ante los lanzamientos del derecho Bailey Ober, registró una velocidad de salida de 105.9 millas por hora, convirtiéndose en el cuarto contacto más contundente del juego. Esa cifra refleja su habilidad para impactar la pelota con fuerza, una cualidad valiosa en un jugador que ocupa una posición tan exigente como la receptoría.

Desde su debut en MLB el pasado 17 de abril, Quero ha demostrado que está listo para enfrentar el reto más alto del béisbol profesional. En sus primeros seis juegos, ya ha acumulado siete imparables, uniéndose a una lista selecta de peloteros cubanos que han logrado esa cifra en un corto período tras su ascenso. Nombres como Yordan Álvarez, Jorge Soler y otros destacados jugadores antillanos también lograron al menos siete hits en sus primeros seis partidos, y ahora Edgar Quero se suma a esa ilustre compañía.

Este prometedor arranque no solo destaca por los números, sino también por lo que representa: un joven receptor que, en menos de una semana en las Mayores, ya se ha ganado la atención y el respeto dentro del clubhouse y fuera de él. Su capacidad defensiva, combinada con una ofensiva eficiente y poderosa, lo posiciona como una de las piezas con más proyección dentro de la organización de Chicago.

En una posición tan clave como la receptoría, donde el liderazgo, la inteligencia de juego y el control del pitcheo son fundamentales, contar con un jugador tan joven y talentoso como Edgar Quero es un privilegio para cualquier equipo. Su inicio brillante en la MLB no solo ilusiona a los fanáticos de los White Sox, sino que también suma un nuevo capítulo a la rica historia del talento cubano en las Grandes Ligas.

Con cada turno al bate y cada jugada detrás del plato, Edgar Quero sigue escribiendo su historia en letras doradas. Su irrupción en la Gran Carpa no ha pasado desapercibida y promete ser solo el comienzo de una trayectoria cargada de éxitos.