BUENAS NOTICIAS!!! JULIO CESAR LA CRUZ DEBUTA EN EL MUNDIAL DE BOXEO ARRAZANDO

El debut de Julio César La Cruz en el Campeonato Mundial de Boxeo no pasó desapercibido. El púgil camagüeyano, conocido tanto por su historial de éxitos como por la polémica que suele acompañar su estilo, regresó al cuadrilátero para demostrar que, a pesar del paso de los años y de competir ahora en la categoría de más de 90 kilogramos, sigue siendo un referente del boxeo cubano e internacional. Su primera prueba fue ante Mahammah Abdullayev, un rival de experiencia que ha saboreado preseas de bronce en certámenes mundiales anteriores, pero que no encontró la fórmula para descifrar al escurridizo cubano.

Desde el inicio del combate quedó en evidencia la estrategia de La Cruz. Fiel a su estilo de movilidad constante y esquivas precisas, evitó entrar en intercambios frontales y se dedicó a desgastar a su oponente con contragolpes certeros. Esta forma de pelear, que le ha valido cinco coronas mundiales y dos títulos olímpicos, volvió a dividir opiniones. Para algunos se trata de un arte de la defensa y la inteligencia sobre el ring; para otros, un boxeo carente de espectacularidad que rehúye del enfrentamiento directo. Sin embargo, lo cierto es que volvió a darle resultado y le aseguró un debut con decisión unánime.

El peleador de Azerbaiyán intentó en varias ocasiones cortar el ritmo y forzar al cubano a pelear en corto. Abdullayev, con credenciales suficientes para imponer respeto, buscó plantarse en el centro del ring y presionar. No obstante, cada embestida terminaba frustrada por la capacidad de La Cruz de desplazarse y responder con golpes medidos, que aunque no fueron abundantes, sí resultaron más efectivos. La desesperación del europeo se hizo evidente en los asaltos finales, mientras el cubano mantenía su plan táctico sin variar ni un ápice.

El triunfo de La Cruz significó además un alivio para la delegación cubana, que hasta ese momento acumulaba un balance negativo en la competencia. Con Nelson William y Jorge Cuéllar eliminados en sus primeras presentaciones, y Luis Enrique Vinent como único ganador antes del debut del camagüeyano, la presión sobre los boxeadores restantes era considerable. La victoria del veterano bicampeón olímpico llegó como un respiro y una muestra de liderazgo dentro de un equipo que ya no domina con la misma fuerza de antaño.

Más allá de lo deportivo, La Cruz también ha dado de qué hablar en lo extradeportivo. Sus declaraciones recientes sobre su futuro confirman que está en la recta final de su carrera. Ha señalado que planea retirarse tras los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, lo que marcaría el cierre de una etapa gloriosa para el boxeo cubano. Este Campeonato Mundial, por tanto, no solo representa otra oportunidad de sumar títulos, sino también una vitrina para medir si su vigencia aún es suficiente para llegar competitivo a la cita olímpica.

El boxeo cubano, históricamente marcado por grandes figuras y actuaciones dominantes en torneos internacionales, vive un presente lleno de dudas. Las derrotas tempranas de algunos exponentes contrastan con la experiencia de hombres como Julio César La Cruz, que a sus 35 años continúa cargando sobre sus hombros el peso de la tradición. Su triunfo en Liverpool es una muestra de que aún le queda energía para seguir en la élite, aunque el reloj corre y su despedida ya se avizora en el horizonte.

El 6 de septiembre será otro día clave para la escuadra cubana, con el debut del campeón olímpico Erislandy Álvarez, señalado como la figura más sólida del equipo. La combinación entre juventud y experiencia marcará el pulso de la participación cubana, y mientras tanto, La Cruz volvió a demostrar que, pese a críticas y detractores, su estilo sigue siendo sinónimo de victorias.