BOXEADOR CUBANO GANA POR KO Y ASEGURA MILLONES DE DOLARES EN ESTADOS UNIDOS

Osleys Iglesias dio un golpe de autoridad en su carrera profesional al vencer por nocaut en el octavo asalto al ruso Vladimir Shishkin, en un combate celebrado en el Montreal Casino de Canadá. El triunfo no solo le permitió conservar el título de la Organización Mundial de Boxeo, sino que además lo convirtió en el retador oficial al cetro de la Federación Internacional de Boxeo, actualmente en manos del mexicano Saúl “Canelo” Álvarez. Con una foja impecable de 14 victorias sin derrotas, el matancero ratifica que es uno de los talentos más prometedores del boxeo cubano en el ámbito profesional.

Desde el inicio del combate quedó en evidencia que Iglesias había llegado en un estado de forma impecable. Su volumen de golpes fue incesante, siempre presionando a un Shishkin que trató de sobrevivir, pero nunca encontró un plan para frenar la ofensiva del cubano. Round tras round, el “Tornado” fue sumando castigo, acorralando a su rival y mostrando la potencia que lo ha caracterizado desde sus inicios en el boxeo rentado. Shishkin, con experiencia y resistencia probada, intentó responder, pero la presión se volvió insostenible.

El desgaste del ruso fue notorio a medida que avanzaban los episodios. Sus intentos de contragolpe se desvanecían frente a la precisión y fuerza del antillano, quien parecía decidido a no dejar dudas sobre su superioridad. La pelea, que había sido muy promocionada por lo que significaba en la carrera de ambos, se convirtió poco a poco en un monólogo del cubano. Cuando llegó el octavo round, Shishkin ya lucía sin aire y su retroceso constante se convirtió en una señal clara de que el desenlace estaba cerca.

Iglesias no desaprovechó la oportunidad y, consciente del daño acumulado, incrementó el ritmo hasta forzar la detención del árbitro Michael Griffin, quien decretó el final de la contienda para evitar un castigo mayor al ruso. La victoria desató la euforia en los asistentes, que fueron testigos de cómo el matancero dio un paso decisivo hacia los grandes escenarios del boxeo mundial. El triunfo tiene un valor especial, pues Shishkin solo había caído antes ante otro cubano, William Scull, en una decisión polémica, lo que aumentaba las dudas sobre si Iglesias podría imponerse con claridad. Esta vez, no hubo margen para la controversia.

Con este resultado, Iglesias se coloca directamente en la ruta hacia un combate de enorme trascendencia. El próximo 13 de septiembre, Saúl “Canelo” Álvarez y Terence Crawford disputarán el cetro indiscutido, y el ganador tendrá como obligación reglamentaria enfrentar al cubano como retador oficial. El panorama abre una expectativa enorme, ya que significaría una oportunidad única para que Iglesias se mida ante uno de los nombres más grandes del boxeo contemporáneo y demuestre si su pegada y ritmo pueden trasladarse al máximo nivel de la división.

La carrera de Osleys Iglesias sigue en ascenso y, tras esta victoria, ya no es solo una promesa, sino una amenaza real para cualquiera en su peso. Con juventud, hambre de gloria y un estilo que combina potencia y presión constante, el matancero se encuentra más cerca que nunca de una pelea por el título que lo colocaría en la cima del boxeo profesional. El tiempo dirá si la oportunidad se concreta, pero lo logrado en Canadá confirma que está listo para grandes retos.